eduardo roland
Luego de dos meses sin poder dirigir como consecuencia de una intervención quirúrgica, el maestro Piero Gamba vuelve a conducir esta noche en la Sala Brunet a la Orquesta Sinfónica del Sodre, de la cual es su director estable. En lo que va de esta temporada sinfónica Gamba sólo pudo estar presente en el concierto inicial que tuvo lugar el 10 de abril pasado.
El concierto de hoy (que comienza a las 18.30 horas) cuenta además con la participación de dos solistas que llegan de Francia: el violinista uruguayo Amiram Ganz, y su hijo Maxim, violonchelista nacido en Estrasburgo, Francia. Sólo por la presencia del notable violinista uruguayo podemos inferir que se trata del concierto más relevante de la Ossodre desde el comienzo de un ciclo sinfónico lleno de incertidumbres producidas por un conjunto de factores entre los que sin duda se cuentan un presupuesto bajo, problemas organizativos y la falta de un director artístico, figura fundamental a la hora de armar una temporada de conciertos de largo aliento.
El repertorio que se presenta esta noche es totalmente francés: Ravel, Lalo, Saint-Saëns y Dukas. Abrirá la noche la famosa Pavana para una infanta difunta de Maurice Ravel (1875-1927), seguida del Concierto para violonchelo y orquesta de Edouard Lalo (1823-1892), una pieza que estando en un nivel similar a su renombrada Sinfonía española ha sido permanentemente desplazada por ésta en las salas de concierto.
Después que la primera parte culmine con la presencia del joven Maxim Ganz en el papel de solista, al comenzar la segunda será su padre, Amiram Ganz, quien ejercerá de solista al frente de la Ossodre, interpretando el Concierto para violín y orquesta N° 3 de Camille Saint-Saëns (1835-1921). Seguramente será uno de los puntos más altos de la jornada musical, que terminará con El aprendiz de brujo de Paul Dukas (1865-1935) otra pieza orquestal tan popular como la de Ravel que inicia el programa.
SOLISTAS. Amiram Ganz (Montevideo, 1952) es en la actualidad uno de los mejores violinistas uruguayos, designado en 1986 solista principal de la Orquesta Filarmónica de Estrasburgo, por lo cual recibió un violín construido por Battista Guadagnini en 1754, con el cual tocará esta noche.
Quien en el presente domina casi toda la literatura violinística que integra el repertorio internacional de conciertos, comenzó a estudiar desde niño, y a los 11 años ganó su primer concurso, justamente el primero que convocó Juventudes Musicales del Uruguay. A partir de aquel momento comenzaría un extenso periplo de especialización musical que lo llevó a Estados Unidos, Italia y la Unión Soviética.
En Roma estudió con Alberto Lysy en la Academia Internacional de Música de Cámara, más tarde —entre 1974 y 1979— fue alumno de Victor Pikaizen en el Conservatorio Tchaikovsky de Moscú, de donde egresó con las máximas calificaciones.
Un año después es contratado como concertino de la Sinfónica de Estrasburgo, por lo que se radica en Francia, donde aún vive, y desde donde viaja permanentemente para presentarse como solista, en formaciones de cámara o para tocar con grandes orquestas.
Maxim Ganz (Estrasburgo, 1983), parece confirmar ese dicho que dice "de tal palo tal astilla", ya que se perfila como un instrumentista virtuoso con sólo 19 años. Con sólo cinco inició sus estudios de violonchelo en el Conservatorio de la Región de Estrasburgo, siendo distinguido con Medalla de Oro en Solfeo en 1996 y Medalla de Oro en violonchelo y Música de Cámara hace dos años. Por último, el año pasado fue becado por concurso para estudiar con Natalia Shakhovskaya en la Escuela Superior Reina Sofía de Madrid.