Gaza | ANSA. Los integristas de Hamas están dispuestos a reanudar el diálogo con el premier palestino, Mahmud Abbas (Abu Mazen), si se retracta de su compromiso de desmilitarizar la Intifada, al tiempo que la Autoridad Nacional Palestina (ANP) anunció que le pedirá a Estados Unidos que presione a Israel para que impulse la aplicación del plan de paz en la región.
El portavoz de Hamas, Abdelaziz Rantisi, anunció hoy en Gaza, un día después de que el movimiento integrista suspendió las negociaciones con Abbas para una tregua en sus ataques contra Israel, que "la cuestión está cerrada, a menos que Abu Mazen se retracte de su discurso de Aqaba".
Abbas se comprometió en Aqaba, Jordania, durante una reunión tripartita en la que participó el presidente estadounidense, George W. Bush, y el premier israelí, Ariel Sharon, a impulsar el plan de paz del cuarteto (Estados Unidos, Unión Europea, Rusia y Naciones Unidas) y a poner fin a los atentados contra israelíes.
La decisión de Hamas de interrumpir el diálogo con Abbas está relacionada con la "ejecución selectiva", según la denominación oficial israelí, de dos miembros de ese grupo por el Ejército israelí el jueves por la noche en Til, una localidad vecina a Tulkarem, Cisjordania, confiaron a la agencia de noticias ANSA fuentes palestinas.
Es que Abbas parecía estar logrando avances para el cese de las acciones anti-israelíes cuando las tropas en los Territorios mataron a dos miembros de Hamas.
Así, entre las condiciones impuestas por Hamas para la discusión de un cese el fuego con Israel, recordaron las fuentes, figura el fin de estas muertes, una de las estrategias militares más empleada por Israel contra los palestinos.
En tanto, a tres días de la cumbre sobre el Mar Rojo, Sharon y Bush continúan lanzando acusaciones en relación con los intentos de sabotear la hoja de ruta del plan de paz.
"Yasser Arafat y Hamas están intentando hacer fracasar cada posibilidad de paz", afirmó hoy en un debate en la radio estatal el ministro de Justicia israelí y líder de la fuerza centrista Shinui, Tommy Lapid.
Sin embargo, Lapid admitió que "de nuestra parte, activistas de la extrema derecha están tratando de impedir el desmantelamiento de los puestos ilegales" creados por los colonos cerca de los asentamientos hebraicos en los Territorios palestinos y cuya remoción está prevista durante la aplicación de la primera fase del plan de paz.
El inicio del desmantelamiento de esos puestos, informó la radio estatal israelí, está previsto para la próxima semana, según el plan que el ministro de Defensa, Shaul Mofaz, presentará mañana en la habitual reunión semanal del gobierno de Sharon.
En tanto, el gobierno palestino se reunió hoy en Ramallah, Cisjordania, para evaluar el resultado de la cumbre de Aqaba.
Fuentes palestinas anticiparon que el ministro de Seguridad Interior, Mohamed Dahlan, elabora un plan para el desarme de las milicias palestinas y para la integración de sus miembros a las renovadas fuerzas de seguridad a sus órdenes.
El plan prevé la adquisición de las armas ilegales a precios superiores al corriente y la entrega de unos 6.000 dólares a los milicianos, en particular los de Al Fatah de Yasser Arafat, que se enrolarán en las fuerzas de seguridad.
Tras la reunión, convocada por Abbas en Ramallah, el ministro de Información, Nabil Amr, anunció que el gobierno palestino le pedirá a Estados Unidos que ejerza presión sobre Israel para impulsarlo a ejecutar la hoja de ruta.
Amr subrayó que la ANP continuará abierta al diálogo con todas las fuerzas palestinas, porque considera que es una "elección estratégica para los intereses del pueblo palestino".
Por su parte, el portavoz de la ANP, Nabil Abu Rudeinah, desmintió las versiones que aseguran que Dahlan intentará recuperar las armas en poder de los milicianos de la Brigada de los mártires de Al Aqsa, un grupo armado cercano a Al Fatah, la facción palestina mayoritaria.
Tras el anuncio de la ANP, el comité ejecutivo de la Organización para la Liberación de Palestina (OLP) emitió un duro comunicado que afirma que "Sharon repite las reservas israelíes a la hoja de ruta y no está abiertamente decidido a poner fin a toda la violencia y a la escalada militar contra el pueblo palestino".
El comité ejecutivo de la OLP subrayó, además, la "importancia de la unidad nacional del pueblo palestino y de la continuidad del diálogo entre palestinos", después de la decisión de Hamas de interrumpir las negociaciones de paz con Abbas.
"Tanto el gobierno como Hamas no tienen otra opción que continuar el diálogo, si están dispuestos a evitar un conflicto interno", explicó el ministro de Cultura, Ziad Abu Amr, a quien Abbas le encomendó mantenerse en contacto con las facciones palestinas en Gaza, en particular con los grupos integristas, como Hamas y la Jihad islámica.
El contacto con Hamas, anunció Amr, puede retomarse en las próximas 48 horas en Gaza, donde el premier palestino permanecerá hasta mañana.