Canadá dijo hoy que sacrificará el rebaño al que pertenecía la primera res diagnosticada desde 1993 en el país con el mal de la "vaca locas", al comenzar a restringirse sus exportaciones de carne en varias naciones.
El doctor Claude Lavigne, uno de los responsables de la Agencia Canadiense de Inspección Alimentaria (ACIA), declaró hoy en una conferencia de prensa que se sacrificará este rebaño y quizás otros dos en granjas donde la vaca pasó algún tiempo.
"Es posible que también se sacrifiquen otros dos rebaños", informó Lavigne.
La decisión se tomó pese a que no estarán disponibles sino hasta la próxima semana los resultados de las pruebas realizadas en reses del mismo rebaño de la vaca infectada, para ver si existen otros casos de la Encefalopatía Espongiforme Bovina (EEB).
El animal infectado había sido sacrificado el 31 de enero por sospechas de neumonía en una granja de Edmonton, en la provincia de Alberta, la mayor productora de bovinos del país, pero análisis posteriores en Gran Bretaña confirmaron que se trataba de EEB.
El primer ministro canadiense, Jean Chrétien, dijo hoy que "llevará unos cuantos días (conocer el origen de la vaca) y tendremos la información necesaria y esperamos que este problema no durará mucho".
Chrétien, quien como otros políticos almorzó ternera delante de las cámaras en un restaurante de Ottawa para demostrar que la carne canadiense es segura, agregó: "esperemos y recemos que es sólo una vaca en un rebaño. Veremos la naturaleza del problema antes de responder todas estas preguntas hipotéticas".
Mientras, países como México, socio comercial canadiense, suspendieron temporalmente la importación de bovinos, carnes y alimentos para el ganado vacuno procedente de Canadá luego de que las autoridades de ese país confirmaran su primer caso de EEB.
La secretaría mexicana de Agricultura señaló en un comunicado que la medida es provisional y está sujeta a la evaluación zoosanitaria que haga Canadá sobre la evolución de la enfermedad.
"En la medida de lo posible, nuestro país contribuirá con Canadá en la evaluación expedita de la situación zoosanitaria a fin de lesionar lo menos posible los intercambios comerciales", dijo el director del Servicio Nacional de Sanidad de la Segarpa, Javier Trujillo.
Las autoridades sanitarias panameñas prohibieron hoy también "la importación de animales, productos y subproductos de ganado bovino" procedentes de Canadá.
El director nacional de Cuarentena del Ministerio de Desarrollo Agropecuario, Guillermo Vargas, explicó que aunque la importación de ganado vacuno y sus derivados de Canadá es prácticamente nula, la medida es "una precaución", al amparo de una disposición aprobada en 2001 cuando el brote se dio en Europa en la pasada década.
Sostuvo que, con esta medida, si alguien solicita permiso para una importación, la misma no se permitirá "hasta que las autoridades sanitarias canadienses no nos demuestren que no hay ningún problema".
También Australia y Japón suspendieron sus importaciones de carne canadiense.
Mientras tanto, la Comisión Europea dijo que no cambiará las condiciones para la importación de vacuno de Canadá.
La Unión Europea ya tiene restringida la importación de bovino de Canadá por el veto a la carne con hormonas, al igual que ocurre con los envíos de Estados Unidos.
Canadá y Estados Unidos sólo pueden vender carne a Europa a través de la cuota "Hilton" -para carne de calidad, libre de hormonas-, que incluye un volumen anual de 11.500 toneladas.
Pero en las últimas campañas, las exportaciones canadienses al mercado comunitario apenas superaron las 400 toneladas.
La EEB se descubrió en Gran Bretaña a mediados de la década de 1980 y provocó el sacrificio de cientos de miles de cabezas de ganado en toda Europa, sobre todo en suelo británico.
El consumo de algunos productos bovinos se vinculó posteriormente con la aparición en personas de la enfermedad conocida como variedad Creutzfeld-Jakob, un mal degenerativo que causó 125 muertos en Europa. EFE