Bagdad | AFP. El nuevo jefe de la administración civil estadounidense en Irak, Paul Bremer, se comprometió hoy durante su primera conferencia de prensa en ese país a que el derrocado presidente Saddam Hussein y la dirigencia de su partido Baas "jamás retornen a Irak".
"Estamos determinados a que los del partido Baas y el saddamismo no retornen jamás (al poder) en Irak", declaró Bremer.
"Esto quiere decir, en principio, eliminar del país el baasismo y a los baasistas", aclaró Bremer indicando también que procedimientos de depuración serán hechos públicos los próximos días.
Los dirigentes estadounidenses comenzaron a tratar con ex responsables del partido Baas a fin de acelerar el proceso de reconstrucción de Irak tras el derrocamiento del régimen de Saddam Hussein, el 9 de abril.
Sin embargo, numerosos iraquíes no escondieron su enfado al comprobar que los norteamericanos trabajan con veteranos de un partido que dirigió el país con mano de hierro durante 24 años.
"Los baasistas que abusaron de su poder para oprimir al pueblo iraquí serán apartados de la administración", prometió hoy Bremer.
"Tenemos un serio problema. Intentamos trabajar duro con los iraquíes para restablecer los servicios esenciales. Tratamos de trabajar con la que gente que se halla disponible en los ministerios, que son gente capaz y técnicamente competente", añadió el administrador estadounidense que asumió sus funciones en Irak esta semana.