Hasta hace no mucho tiempo, la ocurrencia de un asalto a mano armada en una ciudad del interior era una novedad. En contraste con el área metropolitana, fundamentalmente con Montevideo y Canelones, los delitos violentos continúan siendo muy poco frecuentes. Sin embargo, poco a poco la rapiña y el copamiento han comenzado a aparecer en la franja litoral del país.
En tal sentido el jefe de Policía de Colonia, Ricardo Bernal, no ocultó su preocupación por la aparición esporádica de estos delitos aunque coincidió con su colegas más cercanos en que el delito que se produce en mayor cantidad es el de abigeato. Esta realidad no escapa a cualesquiera de los departamentos del interior, así como también al área rural de Montevideo.
Hace no más de quince días la población sanducera se vio sorprendida por el copamiento del domicilio de una mujer de avanzada edad, en pleno centro de la ciudad. Si bien este fue un caso aislado, el titular de la Jefatura de ese departamento admitió que se ha incrementado notoriamente la participación de menores en distintos tipos de delitos.
Un sondeo con los jefes policiales de Salto, Paysandú y Colonia realizado por El País reveló que si bien los delitos violentos siguen siendo minoritarios en el conjunto, cada vez ocurren con más frecuencia.
PREOCUPACION. En el departamento de Colonia, el hurto y abigeato han sido últimamente los dos delitos más frecuentes, aunque en mucho menor proporción, la rapiña "preocupa por su alto grado de peligrosidad" y la violencia que genera.
Los registros son elocuentes. La efectividad policial ha sido clara y eso lo razona el propio jefe de Policía, Ricardo Bernal, quien adjudica los éxitos alcanzados a "la coordinación del trabajo entre todas las seccionales y unidades". También destacó el esfuerzo de los efectivos para superar las limitaciones materiales y la colaboración del ciudadano "que ha comprendido que nuestra labor se cimenta en su confianza".
En el año 2001, en el departamento se denunciaron 10 rapiñas, 1.074 hurtos y 86 abigeatos. De ellos se esclarecieron 4, 473 y 28, respectivamente. El año pasado, las rapiñas fueron 14 y se aclararon 6, 944 hurtos con 557 y 108 abigeatos con 58 esclarecimientos.
"Como índice de trabajo son muy buenos registros, aunque eso no nos conforma, porque queremos seguir mejorando", insistió Bernal, quien reconoció la imposibilidad de alcanzar el cero delito.
Durante el mes de marzo se produjeron 4 rapiñas con dos esclarecimientos y 3 procesamientos, 87 hurtos de los cuales se aclararon 78 y se procesaron 18 personas y 9 abigeatos con 6 esclarecimientos y cinco procesados.
MINORIDAD. El abigeato, las infracciones protagonizadas por menores, cuyas edades son cada vez más bajas y en menor grado los robos simples, comprenden los delitos que han visto incrementada su ocurrencia en el último año, en Paysandú. Así lo consideró el jefe de Policía, Jorge Santos Vissio, quien aseguró que las modalidades delictivas típicas locales no han variado y "felizmente" conservan la característica de que en su mayoría no implican peligrosidad para las víctimas.
Si bien admitió que existen casos puntuales y esporádicos, el jerarca policial destacó que habitualmente en Paysandú no se registran delitos que atenten contra la persona física y que cuando estos suceden en general se trata de infractores oriundos de otros sitios. Tal posibilidad configura una de las mayores preocupaciones para la Policía local, señaló.
Como ejemplo, mencionó un copamiento y una rapiña ocurrida durante la Semana de Turismo. En pocos minutos, un desconocido ingresó a la sede de una unidad de emergencia médica móvil, para mediante la amenaza con un arma de fuego, lograr un botín de $5.000. En el otro caso, se trató de tres personas que ingresaron a la vivienda de una anciana para hurtar U$S 1.500 y $8.000.
En contraste, Santos mencionó que durante el reciente asueto de turismo, que en esta ciudad coincide con la celebración de la Semana de la Cerveza, en el predio ferial en el que se desarrolla la misma, sólo se registraron 8 denuncias de robos simples y en toda la semana fueron detenidas 59 personas. En 2002, fueron 50 las denuncias y en una sola noche, por desórdenes, debieron ser conducidas 105 personas.
El jerarca señaló que otro marcado incremento registrado es el de delitos protagonizados por menores, cuyas edades son cada vez más bajas, lo cual es una constante desde hace algún tiempo. Los hechos que los involucran incluyen arrebatos y robos simples, en su opinión sin organización, que en general no pasan de tener consecuencias leves para las víctimas.
MAS REMITIDOS. Para el Jefe de Policía de Salto, Julián Rodríguez, tomando en cuenta desde el año 2000 hasta la fecha, no hay un aumento considerable en los delitos de abigeato, hurtos, rapiñas, homicidios o delitos sexuales. En cambio lo que sí existe, "es un incremento en el esclarecimiento de los delitos".
Las gráficas manejadas en cuanto a denuncias y el trabajo de la Policía para dar con los responsables de los delitos, dan cuenta que en estos últimos tiempos en lo que tiene que ver con el abigeato y el hurto, prácticamente se han duplicado los esclarecimientos en estos rubros.
Sobre el accionar de su personal, Julián Rodríguez citó la media de procesamientos mensuales que lleva a que al día 24 de abril pasado estuvieran alojados en la cárcel 157 reclusos.
"En el año 2000 había una media mensual de 10 procesados, en el 2001 eran 13, en el 2002 llegamos a 24 procesados mensuales y en lo que va de este año llevamos una media de 40 procesados mensuales", explicó.
Indicó que durante el año 2000 fueron procesadas 119 personas, en el 2001 168, en el 2002, 285 personas y en el 2003 en el primer trimestre han sido encontradas culpables por la justcia por distintos delitos 110 personas más, cosa que ha cuadruplicado la media mensual del año 2000.
El inspector Rodríguez sostuvo que la Policía salteña está apostando a la prevención de los delitos, principalmente en aquellos que son más frecuentes.
Una política preventiva
En una respuesta del ministro del Interior, Guillermo Stirling, a una columna del semanario Búsqueda que criticaba aspectos de la seguridad pública, el secretario de Estado se mostró satisfecho de los logros alcanzados.
"Los robos, rapiñas, arrebatos, homicidios, copamientos y secuestros son parte de un esquema de todas las sociedades modernas con un crecimiento vertiginoso en el mundo al que Uruguay no ha escapado, pero pese a ello, recientemente la Consultora Internacional en Seguridad Kroll calificó 42 ciudades en América Latina destacando a Montevideo como una de las tres con mayor seguridad y el Congreso Mundial de Hoteleros realizado en Japón meses atrás consideró a Uruguay como uno de los países más seguros como destino turístico. Son referencias", señaló Stirling en la misiva enviada al semanario. "Una sola cifra refleja el accionar policial, el año 2002 cerró con 1.024 presos más que el 2001", agrega en otro pasaje de la extensa nota.
"Tenga certeza que ni con más cárceles, ni con más policías, ni con más represión se resolverá el tema inseguridad si además no se profundiza por parte del Estado en su conjunto el combate contra las múltiples causas generadoras de una población deslizada al mundo delictivo por la disolución familiar, deserción escolar, falta de trabajo, droga, etc.", aseveró Stirling.