Buenos Aires | AFP. El ex presidente Carlos Menem, líder del ala neoliberal del gobernante peronismo, y Néstor Kirchner, su rival de la franja partidaria progresista, se metieron de lleno en la lucha por captar el cambiante voto independiente para el balotaje del 18 de mayo en Argentina.
El escaso margen por el que se impuso Menem en primera ronda, con 24,34% de los votos, a sólo dos puntos de Kirchner, con 21,99%, presagian una batalla a brazo partido, en el que ambos peronistas deberán extremar esfuerzos para sumar votos.
Tras un primer impacto negativo poselectoral en los mercados, al derrumbarse el lunes 8,62%, la Bolsa se recuperaba este martes 2,42% a poco del cierre de la ronda.
Los comicios del domingo pasado, en los que el ex jefe de Estado (1989-99) estuvo lejos de arrasar en contra de sus propios pronósticos, desataron una crisis en el menemismo que busca una nueva imagen para las próximas tres semanas.
Menem intentará rodearse de caras nuevas, desprendido de viejos compañeros de ruta, que la opinión pública asocia con denuncias de corrupción durante la década de los 90, según fuentes del sector.
Para apuntalar la campaña, Menem planea presentar en "los próximos días" un gabinete "de lujo", dijo el martes a la agencia de noticias AFP un vocero menemista.
Según la fuente, será "un gabinete de lujo, que hará mucho ruido, porque nucleará a técnicos, políticos y profesionales de reconocido prestigio e intachables para la sociedad".
"Los técnicos están armando un cóctel de medidas, extraídas de la plataforma de gobierno, para dar a conocer en lo inmediato y llegar a la población con un mensaje claro, corto y contundente", explicó el vocero que pidió anonimato.
Menem tiene previsto además "meterse de lleno y recorrer de punta a punta" la populosa provincia de Buenos Aires, para recuperar terreno en el bastión del presidente Eduardo Duhalde, primer distrito en cantidad de votos, donde el delfín Kirchner hizo la mayor diferencia a su favor.
Kirchner insistirá en convocar a los independientes pero ampliará su mensaje al amplio espectro antimenemista, pero advirtió que no hará "acuerdos de cúpulas" partidarias ni ofrecerá cargos a cambio de apoyo.
"Esta es la etapa para comunicarse directamente con la gente y con la sociedad", dijo el gobernador de la provincia de Santa Cruz (sur).
Kirchner, "muy optimista" con miras al balotaje, confía inclusive en captar votos entre los seguidores del ex candidato Ricardo López Murphy, neoliberal ortodoxo, quien se ubicó tercero con 16,34% el domingo pasado.
El optimismo del candidato oficialista se basa en datos como el de la encuestadora Graciela Romer, quien estimó que Kirchner se impondrá por una diferencia "no menor de 20 puntos" en el balotaje por "su mayor capacidad de aglutinar votos fuera del peronismo" que su adversario.
"La gente votó por el cambio. Inclusive mucha gente que eligió a López Murphy, lo hizo por un cambio ético que tiene diferencias sustanciales con lo que expresa el menemismo", advirtió Kirchner, tras haberlo denostado como uno de los representantes "del modelo de ajuste y exclusión de los sectores financieros".
López Murphy dijo hoy que no es "dueño de los votos de los ciudadanos", al abstenerse de opinar sobre el balotaje, pero condicionó un eventual pronunciamiento a la realización de un debate de programas e ideas entre ambos candidatos, para el que se postuló como moderador.
Según un sondeo de la consultora Analogías-Research International, publicada hoy por el diario Página/12, de cada 10 electores de López Murphy, sólo uno votará por Menem y siete por Kirchner.
En tanto, la socialcristiana Elisa Carrió, cuarta en primera ronda con 14,15%, convovó a hacer "un voto positivo y no votar por Menem", a quien calificó de "capomafia".
"Yo no tengo una opción ética por Kirchner, pero es el mal menor. Y el otro, es un capomafia", dijo el martes en varias declaraciones la diputada de Afirmación por una República Igualitaria (ARI).
Quien aún no tiene posición tomada, es el populista Adolfo Rodríguez Saá, frustrado ex candidato que quedó rezagado en quinto lugar con 14,12%.
Los seguidores del peronista Rodríguez Saá son una atrayente presa en el coto de caza para los dos justicialistas en pugna, pero recién fijarán posición el sábado en un plenario de dirigentes, anticipó el fugaz ex presidente por una semana.