Militares activos y retirados evidenciaron ayer, "Día de los caídos en defensa de las instituciones", su preocupación sobre lo que consideran un "flechamiento de la cancha" a favor del "bando" al que enfrentaron entre las décadas de 1960 y 1980. También alertaron sobre las repercusiones jurídicas que podría tener el informe final de la Comisión para la Paz por la cuestión de los desaparecidos, y sobre el encarcelamiento del ex canciller Juan Carlos Blanco.
En algunos casos con un expresivo silencio, y en otros con palabras, los militares coincidieron en su inquietud por la campaña de "hostigamiento" de la cual se consideran objeto.
Durante la mañana, en el Círculo Militar y en el Centro Militar —centros sociales de las Fuerzas Armadas integrados por oficiales activos y retirados— los actos por el Día de los Caídos se desarrollaron de forma breve y sin discursos. Los presidentes de ambas instituciones, Raúl Mermot y Juan Rebollo, evitaron incluso efectuar declaraciones a los medios de comunicación. Usualmente se emiten discursos en esos actos.
Sin embargo, el comandante en jefe del Ejército, teniente general Carlos Daners, advirtió que "parecería que algunas personas no entienden" el concepto de "estado del alma" que impulsó el presidente Jorge Batlle, y enfatizó que su fuerza contribuyó con su "silencio" a lograr ese grado de pacificación.
Daners sostuvo que el Ejército siempre fue "cauto" y "respetuoso" de los esfuerzos gubernamentales para alcanzar el estado del alma, pero recordó —sin nombrarlo— que incluso el vocero de la Comisión para la Paz Carlos Ramela se sintió "defraudado" por declaraciones del grupo de familiares de desaparecidos, posteriores a la divulgación del informe final del organismo oficial de derechos humanos.
El jefe del Ejército también fue tajante cuando se lo consultó, en rueda de prensa, sobre la posibilidad de que la Justicia llame a los militares a brindar información sobre violaciones a los derechos humanos. "Ya está terminado; la justicia no va a actuar porque la ley de caducidad es muy clara y es terminante", remarcó Daners, quien además señaló que le "llama la atención" que la Justicia haya procesado al ex canciller Blanco, dado que lo acusó como "coautor" de un delito por el cual no fue identificado un "autor".
Por otra parte, el conductor del Ejército explicó que las Fuerzas Armadas han mantenido "silencio" sobre los asuntos de la Comisión para la Paz porque así lo había pedido el presidente Batlle. Al inicio de las acciones gubernamentales tendientes a "sellar la paz entre los uruguayos" —primer semestre de 2000— el jefe de Estado se reunió con los centros sociales de las Fuerzas Armadas y con las autoridades militares actuales, y les planteó la conveniencia de mantener discreción y silencio respecto al tema.
Daners no emitió juicio sobre el documento final de la Comisión para la Paz, y se limitó a declarar: "No podemos decir nada que no sea avalar lo que el presidente de la República, que es el que ejerce el mando superior de las Fuerzas Armadas haga, y los operadores que lo hicieron tendrán sus criterios para haberlo hecho así".
FLECHADO. El jerarca analizó la situación con el ministro de Defensa Yamandú Fau el viernes pasado; lo mismo hicieron sus pares de la Armada Carlos Giani, y de la Fuerza Aérea José Pedro Malaquín. Los tres manifestaron al ministro su preocupación por el escenario planteado luego del documento final de la Comisión para la Paz, y su molestia porque entienden que "la cancha está flechada", pudo saber El País.
Los militares consideran que se impone en la sociedad un relato sesgado de lo que ocurrió entre las décadas de 1960 y 1980, y que sólo se pone énfasis en las violaciones a los derechos humanos por parte de efectivos de las Fuerzas Armadas, sin tomar en cuenta al otro "bando". "¿Y de la Cárcel del Pueblo nadie habla? ¿No se dicen esas cosas? ¿Van a decir que todos eran buenos?", preguntó una fuente militar consultada por El País. La Cárcel del Pueblo fue un centro de reclusión clandestino que montó el Movimiento de Liberación Nacional-Tupamaros entre fines de la década de 1960 y principios de la de 1970, donde mantuvieron en cautiverio a sus secuestrados, en pequeñas celdas subterráneas.
La tensión en las filas militares fue sintetizada por el ex comandante en jefe del Ejército Daniel García. "Yo tengo muchos compañeros que participaron en esa época y que piensan que la guerra no terminó. Hoy, piensan que la guerra no terminó. Y piensan que esto que está sucediendo y todas estas cuestiones, son simplemente manifestaciones de la guerra psicológica que se sigue conduciendo aún hoy", sostuvo ayer el militar retirado, entrevistado por Setiembre FM.
En tanto, los abogados del Ministerio de Defensa analizan los alcances jurídicos del informe final de la Comisión para la Paz; en paralelo, el Ejército realiza un "estudio pormenorizado" de ese documento, anunció Daners.
"Problemón" del Frente
El debate sobre violaciones de derechos humanos durante la dictadura, y la actitud del grupo de familiares de desaparecidos y de sectores de ultraizquierda, que "van a presionar" para que "se siga profundizando" la tensión, constituirán una "una braza que va a quemar tremendamente" a un eventual gobierno del Frente Amplio, y un "problemón" que "lo puede poner en una situación terrible", advirtió el ex comandante en jefe del Ejército Daniel García.
"Con una situación terrible como la que existe en el país desde el punto de vista económico, lo que menos se necesita es fabricarse más problemas. Para el Frente Amplio esto es una braza ardiendo (...) ¿Cómo hace la dirigencia del Frente Amplio para escaparse a este problema?", manifestó García ayer en Setiembre FM.
"El comité de familiares y todos los sectores ultra, que quieren revancha, van a presionar para que se siga profundizando en esto. Además, toda esta gente que pide justicia, habla de justicia para presionar, pero solamente a los militares. Nadie habla de presionar para el otro lado. No se olvide que a mucha gente que asesinó les bajaron las penas para conmutárselas rapidito. Y de eso, boquita cerrada", sentenció el militar retirado.