Casi la totalidad de los 30.000 iraquíes que escaparon de Bagdad y Nasirya a la frontera iraní en busca de refugio regresaron a sus hogares, dijeron organizaciones humanitarias hoy.
"Dejaron Bagdad porque no querían estar en medio de la guerra, pero ahora están regresando porque temen que sus casas sean saqueadas", dijo Niurka Piniero, portavoz de la Organización Internacional de Migraciones (OIM).
Expresó que un equipo de expertos de las Naciones Unidas y otras instituciones que hoy visitó Badra, a 16 kilómetros del límite con Irán, encontró que sólo permanecen en el lugar 3.000 de las personas que habían huido.
No había señales de carpas o de otros refugios temporales en Badra porque muchos de los visitantes permanecían con familiares y amigos, dijo Piniero.
Badra tiene una población de 6.000 personas.
El área limítrofe, 260 kilómetros al este de Bagdad, está tranquila, indicó Piniero.
Los militares iraquíes salieron de Badra hace algún tiempo, los residentes dijeron al equipo de expertos. No hay indicios de soldados iraquíes o de grupos milicianos, dijo Piniero.
Dos tanques de las fuerzas de la coalición llegaron a Badra la semana pasada y encontraron un escondite de municiones antes de continuar su ruta.
"No hay electricidad", dijo Piniero. "Los iraníes le dan a esta gente hielo para que los alimentos no se les descompongan. Pero tienen reservas de alimentos hasta finales de mayo", explicó.
Ron Redmond, portavoz del Comicionado de las Naciones Unidas para los Refugiados, dijo que la falta de electricidad también provocó la falta de agua. AP