Las fuerzas norteamericanas ingresaron hoy al centro de Bagdad y tomaron el control de la mayor parte de la capital iraquí en medio de escenas de júbilo y saqueos, poniendo fin al reinado de Saddam Hussein, pese a que seguían registrándose combates en algunos sectores de la ciudad.
Las fuerzas norteamericanas encontraron poca resistencia en su avance hacia el centro de Bagdad, donde el gobierno del presidente Saddam Hussein parecía derrumbarse.
La caída del régimen iraquí quedó reflejada en la imagen simbólica de una estatua de Saddam Hussein derribada por iraquíes con ayuda de soldados norteamericanos en la plaza Ferdaus, frente al hotel Palestina, donde se aloja la prensa extranjera.
Los marines se vieron sorprendidos por el cálido recibimiento de la población, que daba rienda suelta a su alegría en escenas de júbilo, aunque también se libraba a actos de saqueo a gran escala.
Las tropas norteamericanas atravesaron el Tigris y se posicionaron en la margen este del río que divide la capital. Los estadounidenses también ocuparon la orilla oeste, donde controlan varios ministerios.
"Controlamos la mayor parte de la ciudad pero todavía hay combates", declaró a la prensa el general Buford Blount, comandante de la tercera división de infantería norteamericana.
En efecto, fuertes explosiones se oyeron esta noche (hora local) en la periferia suroeste de Bagdad, horas después de la llegada de las tropas estadounidenses al centro de la capital, comprobó una periodista de la AFP.
Una serie de explosiones iluminaron el cielo de la capital iraquí cuando eran aproximadamente las 19:50 locales.
Sólo las fuerzas irregulares seguían combatiendo del lado iraquí, agregó el oficial, citando a los feyadines de Saddam, un cuerpo paramilitar dirigido por Udai Saddam Hussein, hijo mayor del presidente iraquí, y a los milicianos del partido oficialista Baas.
Por otra parte, el general Blount indicó que los miembros de la Guardia Republicana especial de Saddam Hussein resistían, vestidos de civil, pero que el ejército regular se había rendido.
"Derrotamos a su ejército y cortamos su cadena de mando y control", dijo Blount, en referencia a Saddam Hussein.
Las tropas norteamericanas también se apoderaron de un campo de formación de la milicia del partido Baas, en un barrio del oeste de Bagdad cercano al centro. Por la mañana, habían ingresado en Saddam City, principal suburbio chiíta del noreste de la capital.
En medio del caos en la capital, aviones de ayuda humanitaria comenzaron a llegar al aeropuerto internacional de Bagdad, en manos de las fuerzas estadounidenses, según el Pentágono. AFP