El líder rebelde, general Francois Bozize, se declaró hoy presidente de República Centroafricana por la radio estatal, suspendió la Constitución y disolvió la legislatura después que sus fuerzas tomaron el control de la capital.
En un mensaje radial, en la que se presentó como "jefe de estado", Bozize dijo que combatientes tomaron el poder "a causa de la mala administración del país y su inaptitud de cumplir con las responsabilidades nacionales", indicó Bozize.
"Nuestro gobierno es de paz y de reconciliación nacional", agregó.
Bozize no mencionó al presidente Ange-Felix Patasse, que viajó a Niamey, Niger, para una reunión de líderes africanos cuando los rebeldes atacaron la capital el sábado por la tarde.
Patasse viajó poco después a Yaounde, Camerún, donde se encontraba hoy bajo intensa vigilancia, según confirmaron empleados de su hotel.
En discurso de ocho minutos, Bozize se comprometió a una rápida reconstrucción del país devastado por la violencia y dijo que se reuniría con una organización de asistencia internacional con el objeto de recibir "asistencia después del conflicto".
Bozize también prometió reconciliar a los divididos militares de su país, y destacó entre sus principales prioridades la reorganización de la burocracia del gobierno y combatir la pandemia del sida en el país.
El portavoz de los rebeldes, el capital Parfait Mbaye dijo que controlaban toda la ciudad de 622.000 habitantes, aunque su versión no fue verificada independientemente.
Los insurgentes impusieron un toque de queda de 10 días desde el alba hasta el anochecer en Bangui. Durante gran parte del día, la radio estatal tocó música marcial.
Esta mañana, los rebeldes controlaban toda la ciudad, dijo Mbaye.
Ciudadanos dijeron hoy que habían visto a varios soldados del gobierno quitándose los uniformes y mezclándose entre la población durante el ataque y que los guardias presidenciales de Patasse saquearon su residencia.
Mbaye ordenó que la policía estatal, las fuerzas de seguridad nacional y los militares regresen a sus cuarteles.
"Quien se niegue a cumplir con las nuevas decisiones será considerado como un agitador", dijo Mbaye, sin dar detalles. El vocero habló en la primera transmisión radial a nivel nacional desde que estallaron los combates el sábado.
Un intenso tiroteo con fuego de morteros estalló en los vecindarios del norte de Bangui el sábado a media tarde.
Después de intensos combates con fuego de mortero y de armas de bajo calibre, los rebeldes de Bozize controlaban el aeropuerto y gran parte de la ciudad al anochecer, incluso las residencias privadas y oficiales de Patasse, las cuales fueron saqueadas.
La República Centroafricana, una de las naciones más pobres del mundo, ha sufrido seis golpes de estado fallidos en los últimos seis años. AP