Un bulldozer del ejército israelí mató hoy a una manifestante estadounidense que trataba de evitar que se demoliera una casa en el sur de la Franja de Gaza, dijeron testigos y fuentes médicas palestinas.
La mujer de 23 años, a quien las fuentes identificaron como Rachel Corey, estaba en el piso delante de un bulldozer de los militares cuando fue cubierta con una gran cantidad de arena, dijo Ali al-Shaar, quien vio el incidente.
"La joven estadounidense estaba delante del bulldozer cuando éste tomó arena y se la arrojó encima", explicó Shaar.
El doctor Ali Musa, del hospital al-Najar, en la ciudad de Rafah, en el sur de la Franja de Gaza, agregó que la mujer murió por las fracturas que sufrió en el cráneo y el pecho.
"Corey fue asesinada en el vecindario al-Salam cuando un bulldozer israelí la cubrió de arena", dijo Musa.
El ejército israelí dijo que estaba investigando la información.
Habitualmente las fuerzas israelíes destruyen construcciones a lo largo de la frontera de Rafah con Egipto que dicen son utilizadas por militantes palestinos para disparar contra soldados que patrullan la zona o donde se ocultan túneles para contrabardear armas desde Egipto.
"El bulldozer la cubrió de arena y seguía aplastándola", declaró Nicholas Dure, un compañero de Corey en un grupo que apoya la Campaña de Solidaridad Internacional para Proteger al Pueblo Palestino.
El grupo de voluntarios internacionales lleva operando meses en el sur de Gaza, tratando de evitar que el ejército israelí destruya viviendas, muchas veces tratando de bloquear con sus cuerpos el avance de las topadoras. REUTERS