HEBRON . Dos vigilantes israelíes perdieron la vida accidentalmente cuando soldados israelíes dispararon contra ellos ráfagas de balas mientras un helicóptero del ejército lanzaba un misil contra el vehículo en el que viajaban cerca de Hebrón.
El trágico incidente, algo que no suele ocurrir, se produjo cuando el ejército estaba desplazando importantes refuerzos al parecer para efectuar una operación de gran envergadura en ese sector del sur de Cisjordania.
Según fuentes militares, los dos vigilantes, acompañados por trabajadores palestinos, se habían detenido en el arcén de una carretara cerca del asentamiento de Pnei Haver, a unos kilómetros de Hebrón, cuando los soldados abrieron fuego contra ellos creyendo que se trataba de activistas palestinos.
Uno de los vigilantes resultó mortalmente herido mientras el otro encontró la muerte cuando intentaba socorrer a su compañero, momento en el que recibió el impacto de un misil disparado desde un helicóptero militar, según las mismas fuentes.
Los trabajadores palestinos avisaron de lo ocurrido a su patrón por teléfono móvil.
Los soldados "nos dispararon con armas automáticas y luego un helicóptero disparó un misil (...) Advertí al patrón por teléfono de lo que estaba ocurriendo", contó a la radio pública uno de esos trabajadores.
PESAR. En un comunicado, el ejército expresó su "gran pesar" y explicó que "según informaciones precisas, unos terroristas se disponían a perpetrar un ataque en ese sector, donde se decretó el estado de alerta y adonde se enviaron refuerzos".
Al menos 25 israelíes, soldados y colonos, murieron durante los últimos cuatro meses en emboscadas palestinas cerca de Hebrón, donde viven unos 600 colonos judíos protegidos por el ejército entre 120.000 palestinos.
En Gaza, un palestino sucumbió ayer a las heridas que sufrió la semana pasada durante un bombardeo israelí.
Además, tres palestinos fueron heridos por disparos durante una incursión del ejército israelí en el campo de refugiados de Jabaliya, en la franja de Gaza, informaron fuentes palestinas de seguridad.
El ejército detuvo además a unos veinte militantes palestinos en la noche del miércoles al jueves en Cisjordania, así como a un activista de la Yihad islámica en Belén, al norte de Hebrón.
En Tulkarem (norte de Cisjordania), el ejército echó abajo las casas de dos activistas palestinos y tres construcciones levantadas sin permiso en el pueblo de Al Walaja, cerca de Belén.
En el plano político, el dirigente palestino Yasser Arafat seguía sin haber firmado la ley que votó el parlamento el lunes para crear el puesto de primer ministro, ya que según fuentes parlamentarias palestinas espera poder enmendarla. AFP