Organismos analizan posponer los plazos de la deuda uruguaya

| Alfie informó que el Banco Mundial trataría el tema el próximo 3 de abril y que tiene dos alternativas a estudio

DEUDA. El Banco Interamericano es el principal acreedor de Uruguay, con U$S 1.950 millones 270x200
DEUDA. El Banco Interamericano es el principal acreedor de Uruguay, con U$S 1.950 millones
economia

Los organismos multilaterales de crédito, es decir el Fondo Monetario Internacional, el Banco Interamericano de Desarrollo y el Banco Mundial, están analizando y definirán la utilización de algunos mecanismos para posponer parte de los vencimientos que Uruguay tiene con ellos.

La deuda uruguaya con los tres alcanza a U$S 4.470 millones, siendo el BID el principal acreedor con U$S 1.950 millones, el FMI el segundo con U$S 1.800 millones, y el Banco Mundial el tercero con U$S 720 millones, esto obviamente sin contar los desembolsos previstos para el resto del año.

A diferencia del BID y del Banco Mundial, que pese a tener líneas de crédito de emergencia a plazos más cortos sus líneas de crédito normales son a 15 y hasta 20 años de plazo, el Fondo Monetario otorga créditos a relativamente corto plazo (no más de 5 años) y hay vencimientos concentrados en los próximos 3 años.

El asunto está siendo planteado al Fondo Monetario Internacional por el gobierno uruguayo, aunque también se mencionó en las negociaciones por un nuevo acuerdo con este organismo sobre el programa económico 2003.

ALFIE. El tema fue mencionado ayer muy someramente por el director de la Asesoría Macroeconómica del Ministerio de Economía, Isaac Alfie, quien explicó que en el caso del BID y el BM, sólo se pueden correr los vencimientos de los préstamos de emergencia, no de los créditos generales de inversión.

En este sentido, mencionó que el año pasado el BM prestó U$S 540 millones como crédito de emergencia, mientras que el BID aportó U$S 500 millones por el mismo concepto, "con tres años de gracia y dos años para pagar; hay una concentración muy importante en esos dos años", comentó.

Alfie habló por separado con El País y con medios radiales.

Destacó que el BID y el Banco Mundial están manejando que los préstamos de emergencia no se pueden pagar en los plazos cortos por la concentración de vencimientos y "seguramente van a hacer alguna propuesta al respecto".

En este sentido, dijo que el Banco Mundial trataría el tema en una reunión de su directorio ejecutivo prevista para el 3 de abril y que habrían dos alternativas para estirar los plazos.

En cuanto a los préstamos normales, dijo que "tienen períodos de 15 años, o sea que los vencimientos anuales son muy chicos. Además son préstamos constantes: constantemente vamos tomando nuevos préstamos para el desarrollo en la medida que vamos amortizando los anteriores". A este mecanismo se le conoce en los mercados como "revolving".

Respecto del Fondo Monetario, Alfie informó que "puede ir corriendo un año determinados préstamos, los que sacamos el año pasado. No puede correr los préstamos stand by comunes, pero una forma de lograr lo mismo es que vaya aportando el dinero, un dinero muy similar al que va venciendo, de manera que existan los repagos".

"Claramente estamos en un camino de negociación con el Fondo. Todavía no hay nada definido, pero la postergación de un año es una de las posibilidades para los préstamos de 2002 que vencen este año, que son U$S 175 millones", reveló.

CANJE. En cuanto a la operación de canje con acreedores privados, Alfie informó que desde su punto de vista "lo más relevante" en la operación serán las cláusulas de los nuevos bonos que se emitirán.

"Va a ser imposible la adhesión de todo el mundo; siempre alguien va a preferir algo un poco diferente, pero queremos llegar a algo que, en la evaluación general, sea lo que en promedio uno evalúe y diga: esto me conviene más que no entrar", mencionó.

En este sentido, precisó que "hay muchos métodos para hacerlo, pero no tantas variables sobre las cuales jugar: un bono se compone de un capital, de una tasa de interés y del plazo. Estas son las variables sobre las cuales vamos a recibir las propuestas. Otras cosas para jugar son las cláusulas de los nuevos bonos. Esto es bastante más importante, creo que va a ser lo más relevante, porque sobre lo otro pueden existir consensos bastante básicos".

Al respecto dijo que se están proponiendo cláusulas "diferentes, donde no haya juez y parte, donde haya cosas más transparentes. Esas cláusulas, sobre todo para los bonos externos, son las que queremos escuchar, analizar la posibilidad de incluir o no".

Como ejemplo mencionó las cláusulas de acción colectiva, donde la mayoría de los tenedores vota determinados cambios de los términos del bono.

"Son disposiciones que están negociadas con el mercado, el mercado lo sabe de antemano y hoy las está pidiendo. Es muy importante. No es que nosotros sacamos una ley y forzamos a tal o cual cosa; no, el mercado lo está pidiendo", puntualizó.

ADHESIONES. También señaló que una vez que el gobierno consiga elaborar una propuesta concreta de canje —podría ser a principios de abril— se abrirá un compás de espera para que los acreedores vayan manifestando su adhesión al esquema. Una vez que se consiga determinado porcentaje de adhesiones, que será "alto", la operación se hace efectiva. Si no se ubica por encima del porcentaje definido, Uruguay "seguramente se va a reservar el derecho de terminar de aceptar la oferta o no. (...) Si el porcentaje es muy bajo, no tiene sentido la operación".

"No es posible decir a priori qué se va a hacer con quien no coopere" dijo y agregó que hay que mantener la igualdad entre los acreedores y que "hay que tener presente que los que entran en la operación van a querer que el bono nuevo tenga ciertas ventajas sobre el viejo, que quedarse con este no sea tan bueno, por decirlo de alguna manera".

¿Encontraste un error?

Reportar

Te puede interesar