Negociaciones en punto muerto en Venezuela

Los diálogos entre el gobierno y la oposición entran en el cuarto mes sin que se vislumbren avances hacia una salida electoral y pacífica a la crisis venezolana.

La declaración contra la violencia, el primer logro concreto de la mesa, quedó relegada luego del asesinato de tres militares rebeldes, los procesos judiciales abiertos contra dirigentes opositores y los atentados con explosivos ocurridos el mes pasado en las delegaciones diplomáticas de España y Colombia.

La definición de una salida electoral, que fue el principal objetivo que se trazó la mesa de negociaciones desde su constitución el 8 de noviembre pasado, permanece relegada por la intensa diatriba interna que ha obligado al secretario general de la OEA, César Gaviria, a asumir en múltiples ocasiones un papel de mediador para evitar un desbordamiento de la confrontación.

Las propuestas de salida electoral hechas por el ex presidente Jimmy Carter y la creación del grupo de amigos a comienzos de febrero, no lograron darle dinamismo a las negociaciones.

El negociador y congresista oficialista Nicolás Maduro, admitió que a los diálogos les han faltado "más de velocidad".

Maduro dijo que los "obstáculos" han venido de la oposición porque "no termina de jugarse todas sus cartas hacia un acuerdo de gobernabilidad democrática", y sigue apostando a una salida rápida del presidente Hugo Chávez.

Sostuvo que independientemente de la ausencia de acuerdos concretos en materia electoral la mesa se ha transformado en un barrera de "contención" para "regular el conflicto político venezolano".

El asesor de los negociadores opositores, Juan Manuel Rafalli, responsabilizó al sector oficialista del poco avance de la mesa. El "gobierno no ha tenido ningún tipo de voluntad política" para concretar una salida electoral, señaló.

Rafalli refirió que el plazo previsto en la constitución para el referendo revocatorio, que comienza a regir a partir del 19 de agosto, y la difícil situación económica y política que enfrenta el país llevarán al gobierno a definir en el corto plazo una solución electoral.

El grupo de países amigos, que fue promovido por la comunidad internacional para darle a Gaviria el respaldo suficiente para avanzar en los diálogos, también ha quedado cercado por la confrontación interna.

Gaviria y dos de los seis miembros del grupo de amigos - España y Estados Unidos - no escaparon al verbo encendido de Chávez quien hizo fuertes cuestionamientos contra ellos a finales de febrero, y les exigió no interferir en los asuntos internos del país.

Maduro descartó que los comentarios del presidente tengan como objetivo la disolución del grupo de amigos o una presión contra Gaviria para forzarlo a abandonar el país, donde está radicado desde octubre pasado.

El congresista oficialista indicó que las declaraciones de Chávez sirvieron para "aclarar una oposición de parte de nosotros".

Gaviria y los representantes del grupo de amigos, integrado por Estados Unidos, México, España, Brasil, Chile y Portugal, se reúnen el 10 de marzo en Brasilia para evaluar los recientes incidentes violentos ocurridos en Venezuela, y el peligroso avance de la confrontación interna. AP

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