El gran bazar de la guerra está cada vez más concurrido: tras el ejemplo de Turquía, varias otras naciones del tablero medioriental y del Golfo subieron el precio de su colaboración en la campaña para derrocar a Saddam Hussein.
Egipto, Israel y Jordania echaron el mantel sobre la mesa de la diplomacia del dólar.
Según lo señaló el Wall Street Journal (WSJ), funcionarios del gobierno israelí presentaron el jueves la cuenta, elevando sustancialmente las exigencias en negociaciones con Estados Unidos, y el acuerdo estaría a punto de llegar.
En el 2002, el estado judío recibió una ayuda directa de 2. 600 millones de dólares; pidió ahora 4.000 millones de dólares adicionales en ayudas directas, más 8.000 millones de dólares en garantías para créditos a través del Fondo Monetario Internacional, a fin de respaldar la economía, devastada por los 28 meses de intifada palestina.
También Egipto, tradicionalmente lento a la hora de avanzar sus exigencias, tendría la intención de pedir un aumento similar, dijeron al diario financiero de Nueva York fuentes del gobierno egipcio.
Egipto estima que, en caso de guerra en Irak, su economía podría sufrir entre 5-8.000 millones de dólares entre caída de inversiones, crisis turística y aumento de los costos de las seguraciones para la carta en tránsito a través del Canal de Suez.
El embajador egipcio en Washington, Nabil Fahmy, dijo al WSJ, que su gobierno todavía no presentó un paquete formal de ayudas, pero que probablemente lo hará muy pronto.
El año pasado, El Cairo recibió ayudas directas de Washington por 1.950 millones de dólares.
También Jordania hizo las cuentas y estimó que sólo en el 2003, una guerra en Irak le costará 1.800 millones de dólares a las arcas del tesoro hachemita.
Actualmente, Amman recibe de Washington ayudas directas por 350 millones de dólares, y también se ha manifestado dispuesta a negociar nuevos dineros.
Mientras tanto, se está destrabando lentamente la impasse entre Washington y Ankara sobre las ayudas económicas vinculadas al acceso estadounidense a las bases.
A pedido de la Administración Bush, el presidente de la Cámara de Representantes, Dennis Hastert, aseguró en privado a los ministros turcos de Relaciones Exteriores, Yasir Yakis, y de Economía, Ali Babacan, que el Congreso aprobará rápidamente el paquete de ayudas, una vez alcanzado el acuerdo entre las partes.
La polémica con Turquía echó luz sobre esa clase de negociaciones que Washington lleva a cabo para asegurarse la lealtad de algunos gobiernos.
El New York Times las había criticado el jueves en un editorial, "La diplomacia del dólar", en el que afirmó que el esfuerzo de sumar gobierno reticentes, no es exactamente un ejercicio de idealismo al estilo de Woodrow Wilsor".
ANSA