El presidente Jorge Batlle, fue abucheado hoy por unas mil personas en la ciudad de Melo, y recibió críticas por la política económica que aplica su gobierno, informaron radios locales.
Batlle viajó a Melo, capital del departamento de Cerro Largo y próxima a la frontera con Brasil, para participar en un seminario sobre energía eólica.
Varios grupos de personas, entre los cuales figuraban deudores en dólares, productores rurales, comerciantes y jubilados convocaron a un cacerolazo (golpe de cacerolas) y a manifestarse en el centro de Melo mientras duró la visita de cuatro horas del jefe de Estado.
Los manifestantes se concentraron en el centro de la ciudad y en las puertas del hotel donde se desarrollaba el seminario, para exigir al presidente medidas de reactivación para la economía del país.
"Oí la manifestación popular y la comprendo, porque un país que en septiembre del pasado año llegó a un 20 por ciento de desempleo ¿cómo no va a generar disgusto?", afirmó Batlle en una conferencia de prensa.
El jefe de Estado ratificó que "el mayor sufrimiento que sufrió el país y en especial la gente de trabajo fue producto de lo que pasó en Argentina".
"Sufrimos las consecuencias del corralito en Argentina y durante seis meses, hasta el pasado julio, el sistema bancario uruguayo sufrió una corrida y el retiro del 40 por ciento de los depósitos", agregó.
Sin embargo destacó que "en el último trimestre comenzó a bajar la desempleo y la tendencia va a continuar".
"Uruguay ha sufrido la peor crisis en cien años, pero la actividad pecuaria (base de la economía uruguaya) comienza a recuperarse, y con ella se revertirá el país", estimó el presidente.
EFE