Cambia gabinete de ministros de Bolivia

El presidente Gonzalo Sánchez de Lozada cambió hoy a la mayor parte de su gabinete y redujo de 18 a 13 los ministerios, en un intento por rectificar el rumbo de su gobierno, después de la violenta revuelta de la semana pasada.

En el cambio más importante, el mandatario decidió no ratificar al ex ministro de la Presidencia, Carlos Sánchez Berzaín, quien, sin embargo, asumirá la secretaría privada del mandatario. Su confirmación era rechazada por corrientes del oficialismo y la oposición.

Con la voz quebrada y los ojos llorosos, Sánchez de Lozada advirtió que este nuevo gabinete deberá enfrentar "un gran desafío", frente a la situación de crisis política y económica que afronta Bolivia, alimentadas por la violenta revuelta de la semana pasada, que dejó al menos 30 muertos y dos centenares de heridos.

"(Ese hecho) ha llenado al anterior gabinete de pena y de luto, (pero) va a ser superado, no va a ser olvidado nunca, pero va a ser superado, porque sabemos que el camino no es la violencia, no es el saqueo, es el trabajo, es buscar un futuro mejor para todos los bolivianos", dijo en la ceremonia de jura de los nuevos ministros, en el palacio presidencial.

De los 13 ministerios, uno se mantiene como despacho sin cartera, como fue constituido el 6 de agosto cuando asumió Sánchez de Lozada. En ese ministerio se mantiene Fernando Illanes como titular.

Con Illanes, otros seis ministros fueron ratificados, uno fue cambiado de una cartera a otra y cinco ministerios serán ocupados por miembros del la coalición de gobierno que no tenían hasta ahora funciones en el ejecutivo.

El juramento de los nuevos funcionarios había registrado sucesivos aplazamientos desde esta mañana. Entretanto, los anteriores ministros, que renunciaron ayer para dar libertad al presidente de hacer cambios en el gabinete, se mantenían en sus funciones.

Fuentes de los partidos de gobierno admitieron que la principal causa de las demoras fue una encendida discusión interna sobre la situación del ministro de la Presidencia, Carlos Sánchez Berzaín.

Sin embargo, el portavoz presidencial Mauricio Antezana dijo que las demoras obedecieron a la necesidad de reestructurar al gobierno, con la eliminación de algunos ministerios y la fusión de otros.

Según versiones periodísticas, el presidente defendía firmemente la continuidad de Sánchez Berzaín, pero esa decisión difería con la de algunos influyentes miembros de la coalición oficialista.

Sánchez Berzaín sostuvo que los ataques en su contra obedecen a que ha defendido con convicción al gobierno y al presidente desde que asumió el mando en agosto.

Los principales partidos opositores, el Movimiento al Socialismo (MAS) del diputado Evo Morales, y la Nueva Fuerza Republicana (NFR), populista, acusaron al ex ministro de ser el principal responsable de un "impuestazo" que desencadenó una revuelta policial y civil la semana pasada,

En los disturbios murieron 30 personas y dos centenares quedaron heridas.

"Por dignidad a los caídos no podemos permitir que ese señor continúe en el gobierno", dijo el diputado Roberto Fernández, de la NFR.

Afirmó que su bancada legislativa, en concordancia con un anuncio en ese sentido del bloque de diputados del MAS, iniciaría en la Cámara de Diputados una huelga de hambre si Sánchez Berzaín es ratificado.

Morales comparó al funcionario con el ex asesor de seguridad peruano Vladimiro Montesinos.

"La huelga se va a realizar hasta que salga Sánchez Berzaín. No podemos permitir que un Montesinos boliviano continúe en el gabinete", aseguró.

El presidente invitó a la oposición y a los sindicatos a elaborar un presupuesto participativo, donde debe reducirse el déficit fiscal del 8,6% de 2002, y empezó por renunciar a recibir su sueldo, de algo menos de 4.000 dólares. AP

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