Recaudación: ¿Por qué no actúa el Gobierno?

Son tantas la razones que aconsejan subir el precio de los cigarrillos que llega un momento en el cual la negativa de todos, (gobierno y oposición) se hace inexplicable. Nadie quiebra una lanza para reducir el consumo de tabaco que mata más gente que ningún otro flagelo.

¿Por qué el Estado que enfrenta una emergencia brutal y que está agobiado por el déficit fiscal, no recauda más subiendo el precio de los cigarrillos? De aumentar ese tributo gozaría de una justificación difícil de desatender: se "cobra para defender la vida".

En nuestro país se podría llevar el impuesto del 62% al 72% como una medida inmediata, sin necesidad de ninguna norma legal; ESTA SUBA ESTA HABILITADA POR LEY; basta pues, una resolución del Poder Ejecutivo. Eso marcaría la intención del gobierno.

Según el Banco Mundial:

—"Un incremento del 10% del precio, repercutiría sólo en un descenso del 4% en el consumo, dado el nivel de dependencia de la mayoría de los consumidores (respuesta inelástica). El gobierno incrementaría su recaudación, y recibiría el beneficio de una mejor salud en la población. Pero una de las principales razones para la inacción de los gobiernos es el miedo a incrementar los índices de desempleo. La industria clama ante cualquier medida que restrinja el consumo. Pero no es así. No habría pérdida apreciable de empleos, e incluso es posible que se crearan otras actividades que aumentaran el PBI ya que el dinero recaudado podría destinarse a costear otros servicios (a reactivar la economía).

No es imposible de lograr un gran apoyo para una medida sanitaria. En los estudios realizados en países que aplican con éxito programas de control del tabaquismo se observó que la mayor parte de los adultos fumadores apoyan al menos algún tipo de control, por ejemplo la generalización de la información disponible. (Hasta aquí el BM).

AGREGO: Los fumadores agradecerían la protección de sus hijos, para evitar que contrajeran el hábito de fumar, prematuramente.

En Italia, escribe Gaspare Barbuellini Amidei:

—Se sabe que en el pasaje de la educación primaria a la liceal es la fase crítica en que los muchachos se hacen fumadores y que han aumentado en 20% los que ya fuman a los 12 años.

En consecuencia, es necesario difundir dentro y fuera de las escuelas, un nuevo discurso sobre economía. Economía de la salud, ya que el fumador tiene promedialmente, veinte años menos de vida.

Se oponen al aumento en los tributos al tabaco, diciendo que ese aumento provocaría inflación. Lo inaceptable está antes de eso: lo realmente increíble es que un consumo que mata, quede dentro de la llamada canasta familiar.

El costo de fumar está incluido según la ciencia médica, en la canasta llamada "epidemias que aumentan el número de defunciones". Por lo tanto el Estado debe excluir de la lista de artículos de primera necesidad al tabaco; puesto que no hay "necesidad" de enfermarse.

Y concluye Barbuellini:

—"Los italianos han demostrado que en este tema están de acuerdo en aceptar que se aumenten los gravámenes; el 75% de las familias que tienen hijos dijeron que aceptan un aumento de medio euro por concepto de un nuevo impuesto al cigarrillo. Es un admirable acto de inteligencia de la sociedad civil italiana".

Pero Berlusconi no se toma medidas. Si reviviera el gran Cicerón su voz se haría oír en el foro: Quosque tamdem, Catilina abutere patiencia nostra (Hasta cuándo, Nicotina, abusarás de nuestro sufrimiento?)

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