CRITICA I FABIAN MURO
SIEMPRE ES HOY
Autor. Gustavo Cerati
Producción. Gustavo Cerati
Musicos Invitados. Deborah del Corral,
Charly García, Domingo Cura, Camilo
"Tea time"
l Edita. BMG
El nuevo disco de uno de los mayores compositores del pop argentino ha sido comparado, de manera un tanto simplista y perezosa, con El amor después del amor de Fito Páez. Esto es, un álbum atravesado por la euforia de una nueva relación amorosa, a raíz del publicitado romance del ex-Soda Stereo con la modelo Deborah Del Corral.
Sin embargo, algunas reseñas sobre Siempre es hoy apuntan con bastante acierto a que en el disco hay, además, una suerte de rectificación artística por parte del autor. Luego de dos ediciones que algunos consideraron como demasiado grandilocuentes —Bocanada y 11 Episodios sinfónicos— este sería un regreso a las raíces, entre ellas Soda Stereo, el retorno a un formato de canción más despojado.
Ese desplazamiento de Cerati —desde las supuestas alturas de una también supuesta (pos)modernidad hacia una forma más tradicional de componer, arreglar y grabar un álbum— es, en este caso, un camino que no se recorre del todo.
La duración de Siempre es hoy es un dato que puede apoyar tal hipótesis: 71 minutos no es precisamente una señal de humildad y autocrítica, aunque hay que considerar que entre Bocanada y Siempre es hoy pasaron casi cuatro años. Ese relativamente largo impasse entre dos ediciones quizás justifique que Cerati se despache con 17 temas nuevos.
De manera casi previsible, el retorno de Cerati a un modo de presentar sus temas con más referencias a su antiguo grupo que a las tendencias musicales más "cool", fue saludado en Argentina como un hecho altamente positivo. Tanto críticos como público —los lectores de la revista Rolling Stone eligieron a Cerati como Artista del Año— celebraron que el cantante dejara de lado las "pretensiones" y volviera a cantar como cuando lideraba su antiguo trío. Para esos nostálgicos, debe ser un verdadero placer oír a Cerati tocando la guitarra como en Nací para esto, el cuarto tema del álbum: esa introducción con la guitarra acústica evoca como pocos casos en el CD a Soda Stereo.
Para los que por el contrario se maravillaron ante las elaboradísimas composiciones de Bocanada, este disco puede resultar un tanto decepcionante. Sin embargo, el envoltorio de las canciones no es lo esencial. Lo que importa en este caso es que el repertorio de Siempre es hoy es desparejo. De las 17 canciones presentes, no todas llegan al nivel que Cerati acostumbra a exhibir. Más de una vez se siente la tentación de saltearse ciertas composiciones, como por ejemplo Casa, en la que la mencionada modelo aporta unos coros que en el mejor de los casos pueden calificarse de inofensivos.
letras. Hay un puñado más de canciones que provocan la misma sensación. Pero por otra parte, Siempre es hoy también ofrece unas cuantas gemas pop que evidencian el toque magistral de Cerati. Cosas imposibles, que abre el disco y cuyo estribillo le da el título al mismo, es una de ellas. Con un ‘leit motiv’ que se adhiere instantáneamente y un pulso rockero que late por debajo de las secuencias electrónicas preprogamadas, Cosas imposibles es una magnífica introducción. Otra de esas gemas es Karaoke, nuevamente un tema con olor a Soda Stereo, en el que el protagonista vuelve a demostrar que es uno de los mejores guitarristas rítmicos del rock en español. Luego de esa enérgica y envolvente canción, viene Sulky, una chacarera a lo Cerati con el bombo de Domingo Cura, una eminencia del folklore argentino. El contraste entre el bombo y los efectos sonoros sintetizados produce uno de los efectos más placenteros del álbum.
Otro aspecto reiteradamente señalado acerca de Siempre es hoy es la predisposición de Cerati a escribir letras más directas o accesibles. En este plano y al contrario de lo que ocurre con lo estrictamente instrumental, el cantante acumula aciertos a lo largo del álbum. Si bien en algún momento el propio músico reconoce de que "estoy romántico y repleto de clichés", no puede pasarse por alto que, en boca de Cerati, hasta las cursilerías suenan sorprendentemente sobrias y, también, elegantes. En esto tiene mucho que ver el desempeño como vocalista del argentino. En este disco no se pavonea como en 11 Episodios sinfónicos. Pero el ‘tour de force’ vocal que realizó en ese registro parece impregnar, de manera beneficiosa, las cualidades interpretativas de Cerati en éste.
Por más que muchas de las letras hablen del amor encontrado y la felicidad a raíz de ello, en el disco también hay lugar para las reflexiones que Cerati hace sobre el fin de una relación, que parecen destinadas a su ex-pareja: "Fue muy simple despegar/solo un corto tiempo y te buscaste un nuevo corazón/...como un rey vengador/no te alcanza con improvisar/el descaro baby, es parte de la diversión", canta en Karaoke, mientras que en No te creo ajusta cuentas con frases como "Si es lo mismo ser tu ángel/a ser solo un personaje desechable..no hace falta tu cinismo/yo soy parte/y también soy el que parte a nuevos rumbos".
A pesar de las objeciones consignadas, Siempre es hoy consigue seducir, gracias a la privilegiada garganta de Cerati, la predominancia de su guitarra y unas cuantas canciones que logran destacarse en medio de un repertorio irregular y extenso en demasía.