Guerrero fue nuevamente el jugador celeste más influyente, más pujante, por la velocidad y la insistencia con que tuvo siempre en jaque a la defensa contraria, mientras que en Brasil, resaltó la jerarquía y la técnica expuesta por dos Daniel, que desequilibraron con el despliegue que realizaron en materia atacante: Alvez y Carvalho.
URUGUAY.
VIERA: Firme en el juego de alto. Hizo buenas atajadas. LOPEZ, SEMPERENA y VALDEZ: El primero tuvo un error en la jugada del primer gol rival, pero también metió el centro previo a la conquista celeste y se proyectó con pujanza hacia adelante. Defensivamente, los tres estuvieron bien parados en la mayor parte del trámite, aunque fueron desestabilizados por completo en las pocas ocasiones que se descargó el contragolpe adversario. DIOGO: Mejor en el primer tiempo, aunque en todo momento cumplió una labor de ida y vuelta sumamente sacrificada. VIANA: Nuevamente se constituyó en el alma mater del mediocampo. Metió un disparate, sin enloquecerse ni desordenarse. MONTENEGRO: Fue de los que más remó, tratando de salir jugando desde atrás hacia el arco contrario. En la marca se revolvió, aunque hubo veces que fue desbordado por la velocidad de los rivales. MARTINEZ: Aún algo enredado, fue importante. Hizo un gol y se puso el equipo al hombro en todo instante, obligando a que le cometieran un montón de fouls, tanto cuando todo era con viento a favor, como cuando parecía que no había forma de arrimarse al arco adversario. GUERRERO: Querendón, encarador, metió un cabezazo en el travesaño y no fue fácil pararlo. FERREIRA: Tuvo algunos chispazos muy fugaces, pero no fue desequilibrante. PORTA: Mejor en el arranque que en la llegada. GROSNILE: Aporte variado. Pasó mal, se volvió a exceder en jugadas personales y también metió un remate en un caño. RODRIGUEZ: Le dio mayor peso al ataque.
En Brasil, Daniel Alvez, el lateral, fue el alma del cuadro, y Daniel Carvalho, que había hecho los dos goles en el partido de la primera fase, ayer hizo los dos pases para las conquistas que aniquilaron la ilusión de los uruguayos.