Bagdad | Reuters
Los inspectores de armas de la ONU establecieron hoy una nueva base en el norte de Irak, para acelerar la búsqueda de armas prohibidas, mientras más soldados estadounidenses y británicos se preparan para unirse a los que ya se encuentran en el Golfo.
En un incremento de los preparativos militares después de Año Nuevo, Washington ordenó dirigirse a la región a infantes de la marina y 11.000 soldados de infantería, y un periódico británico dijo que Londres enviaría más de 20.000 tropas y movilizaría 7.000 reservistas la semana próxima.
El canciller iraquí Naji Sabri acusó hoy a Estados Unidos de tratar de desestabilizar a Irak, apoyando a los exiliados del país árabe, a quienes calificó de "mercenarios y terroristas".
En una carta al Secretario General de la ONU, Kofi Annan, Sabri dijo que los planes estadounidenses de entrenar a iraquíes exiliados para que participen en un gobierno post Saddam Hussein violaban las leyes internacionales.
"El gobierno de Bush está apoyando mercenarios y terroristas para desestabilizar la situación política y la seguridad social en Iraq", indicó la carta, publicada en medios de prensa en Bagdad.
Washington ha amenazado con una guerra si Irak no se despoja de sus presuntos programas de armas químicas, biológicas y nucleares. Pero Hussein niega tener tal arsenal y dice que las inspecciones de la ONU sacarán a la luz las mentiras estadounidenses.
Un equipo de inspectores viajó a la ciudad de Mosul, 375 kilómetros al norte de Bagdad, para establecer una oficina regional, desde donde se organizarían inspecciones.
"Esto nos ayudará a extender y acelerar nuestras inspecciones en todo el país, pero particularmente en el norte", dijo a la prensa el portavoz de los inspectores, Hiro Ueki.
Expertos inspeccionan fábrica de bebidas
Los inspectores de la ONU deben reportar sus hallazgos al Consejo de Seguridad el 27 de enero. El jefe de los expertos, Hans Blix, presentará un reporte interino el próximo jueves.
El Consejo aprobó en noviembre una resolución que exige que Irak entregue una lista completa de sus programas de armas y coopere con los inspectores, como piden las resoluciones aprobadas tras la Guerra del Golfo de 1991, y advierte que de lo contrario enfrentará graves consecuencias.
Equipos de inspectores visitaron al menos cinco sitios hoy, entre estos una fábrica de bebidas que produce el licor arac. Tras seis semanas de búsqueda, los expertos aún no han mostrado ninguna evidencia de programas de armas prohibidas.
El viernes, el presidente George W. Bush arengó a los soldados de la mayor base del ejército en Estados Unidos, y dijo que una guerra contra Irak sería de liberación, no de conquista.
"Si Saddam sella su suerte rehusando desarmarse, ignorando la opinión del mundo, ustedes estarán combatiendo no para conquistar a nadie sino para liberar a la gente", dijo Bush.
Aviones de guerra británicos y estadounidenses que patrullan el sur de Irak dejaron caer casi un cuarto de millón de folletos, instando a los iraquíes a escuchar trasmisiones de radio críticas de Hussein, dijo el ejército estadounidense.
Las fuerzas armadas de Irak dijeron que los aviones de guerra impactaron blancos civiles el viernes en una zona de exclusión de vuelo en el sur de Irak, en el tercer ataque de ese tipo en igual cantidad de días.
El Comando Central del ejército norteamericano dijo que no tenía información de tal ataque. Anteriormente este había informado que aviones aliados impactaron blancos militares en Iraq el miércoles y el jueves.