RIVERA | FREDDY FERNÁNDEZ
Luego de siete años de tarea conjunta, la Policía Federal brasileña, aparentemente por falta de personal, retiró "transitoriamente" a sus efectivos del "Centro de Control Integrado", lo que complicará y retrasará a los turistas cuando deban hacer los trámites de ingreso a territorio norteño. En la oficina, ubicada en Presidente Viera y Sarandí, todos los turistas deben efectuar los trámites de rigor para continuar viaje desde o hacia Brasil.
La medida rige desde el pasado 24 de diciembre, y los más optimistas consideran que quedará sin efecto el 6 de enero, hipótesis que no convence a la mayoría de los operadores fronterizos consultados por El País. Oficialmente nada está claro.
El Centro de Control Integrado fue acordado en Recife por los gobiernos del Mercosur. En esta frontera, Brasil demoró su aplicación a raíz de reivindicaciones de los funcionarios de la Policía Federal.
La decisión de las autoridades norteñas coincide con la asunción del nuevo presidente Luiz Inacio "Lula" Da Silva, y el rumor que circula en la terminal turística es que obedece al envío de efectivos para reforzar otros puntos estratégicos.
A raíz de la ausencia de los funcionarios brasileños, otra vez los viajeros deben deambular por las calles fronterizas, buscando la sede de la Policía Federal, con los consecuentes inconvenientes para quienes pretendían seguir sin demoras rumbo a las playas brasileñas.
El alejamiento de los funcionarios policiales, que cumplen tareas de control migratorio, se produjo en momentos de un fuerte incremento del flujo de turistas argentinos con destino a playas de Río Grande do Sul, Santa Catarina y Florianópolis.
El pasaje de más de mil viajeros el 28, que aumentó el promedio de 500 turistas que se registraba desde el 20 de diciembre, son el inicio de una fuerte corriente de turistas argentinos que ingresarán a Brasil hasta el día 3, y en otras fechas clave como mediados y fin de mes, opinan los operadores de la zona.