El ministro entrante de Minas y Energía apuntó hoy a que podría reintroducir controles de precios para la gasolina y electricidad.
De producirse esta medida, habría transcurrido sólo un año desde que se aboliera la regulación de precios en los sectores de petróleo y gas.
La deregulación fue muy criticada tras el aumento de los precios de la gasolina, lo que incidió en la tasa de inflación.
"El papel del ministerio y del estado es el de definir las políticas de precio, y definir las políticas petrolíferas y de energía eléctrica de Brasil", dijo el futuro ministro Dilma Roussef en Brasilia.
Roussef no dio detalles sobre cómo sería la nueva política de precios. Previo al 2002, el gobierno fijaba los precios de la gasolina y el gas cada ciertos meses con un sistema de cálculo complicado. La intención era mantener la inflación baja.
En el presente, un regulador de energía se encarga de controlar la subida de precios en las compañías brasileñas, sin necesidad de recibir el visto bueno por parte del ministerio, un método criticado por Roussef.
Petrobras incrementó el domingo en un 10% el precio de la gasolina, mientras que lo hizo en un 5% con el gas para cocina.
AP