Un bebé de cuatro meses murió hoy por un cuadro de desnutrición en la norteña provincia de Tucumán, elevando a 18 el número de víctimas del hambre y la indigencia registradas oficialmente en los últimos meses en ese provincia, informaron fuentes sanitarias.
El niño murió en el hospital de la localidad tucumana de Simoca a causa de un paro cardiorrespiratorio generado por un espasmo bronquial complicado con una desnutrición de tercer grado, indicaron los médicos.
"La situación en esta ciudad es dramática, hay un nivel de desnutrición y de mortalidad infantil sólo comparable a países de Africa y a regiones de la India, y la Nación no hace nada", denunció Luis Albaca, el médico que atendió al bebé en sus últimas horas.
El gobierno nacional y autoridades de varias provincias pusieron en marcha medidas especiales tras la conmoción pública que causaron frecuentes casos de muertes de niños por desnutrición.
"El Operativo Rescate demostró que es ineficiente y demagógico, vino a Simoca e instaló un dispensario a pocas cuadras del hospital, cuando lo que se debe hacer es ingresar a zonas inhóspitas y alejadas, donde la gente no puede ser asistida", reclamó Albaca.
La situación se puso de manifiesto por la publicación en la prensa de casos de criaturas famélicas en el norte y noreste argentino, en un país con capacidad para alimentar a más de 100 millones de personas pero con más de la mitad de los 36 millones de habitantes sumergidos en la pobreza.
AFP