El presidente Jorge Batlle iniciará el año con dos viajes
al exterior, de similar carácter, y respondiendo a
sendas invitaciones: el 1º de enero comparecerá a
Brasilia para asistir a la ceremonia de transmisión de
mando presidencial y pocos días después llegará a
Miami para acompañar la toma de posesión del
reelecto gobernador de Florida, Jeb Bush.
El próximo día miércoles, Batlle partirá muy temprano
en un avión de línea para asistir en la misma jornada
de los actos de asunción del presidente Lula, cita que
reunirá, según diferentes versiones, a un millón de
personas.
El vuelo puede resumir una singular situación, ya que
podrían coincidir otros invitados uruguayos, entre los
que se encuentran los ex presidentes Luis Alberto
Lacalle y Julio María Sanguinetti y el líder del Encuentro
Progresista-Frente Amplio, Tabaré Vázquez.
Además del titular uruguayo, han confirmado su
presencia los presidentes Eduardo Duhalde
(Argentina), Gonzalo Sánchez de Lozada (Bolivia),
Ricardo Lagos (Chile), Alejandro Toledo (Perú), Hugo
Chávez (Venezuela) y Jorge Sampaio (Portugal).
Asimismo, también asistirán el Príncipe Felipe de
Borbón, en representación de España, y los primeros
ministros de Suecia, Goeran Persson; Guyana,
Samuel Hinds; y Belice, Saida Nuzio D’Angieri.
El último viernes, el presidente Batlle estimó que Brasil
va a crecer y se va a convertir en un mercado muy
importante para Uruguay. Ese país "será siempre un
mercado importante para el Uruguay", reafirmó en
rueda de prensa.
ESTADOS UNIDOS. A su regreso del viaje a Brasil
—tiene previsto retornar el 2 de enero—, al presidente
Batlle le aguarda otro compromiso internacional. El 5
de enero viajará a Estados Unidos para concurrir a la
ceremonia en la que tomará posesión del cargo el
gobernador del estado de Florida, Jeb Bush, hermano
del presidente George Bush.
Batlle será un invitado especial del gobernador y del
ex presidente George Bush (padre).
El mandatario uruguayo seguramente tendrá
oportunidad de dialogar con el presidente Bush. Batlle
ha señalado en varias ocasiones que para Uruguay
fue muy importante el apoyo que recibió del país
norteamericano para superar la crisis financiera que
se disparó a mitad de año. Estados Unidos adelantó
un préstamo puente, antes de que se concretara el
paquete económico aprobado por el Fondo Monetario
Internacional, para financiar la reprogramación de los
depósitos en dólares de los bancos oficiales, lo que
permitió detener la pérdida de depósitos y poner calma
en la plaza.
Por esos días, el presidente Batlle agradeció la
decisión tomada por el presidente Bush para facilitar
un crédito por U$S 1.500 millones. "Eso nos ha
permitido restablecer con naturalidad la vida
económica y el sistema financiero de nuestro país, que
venía atravesando desde el mes de enero una diaria y
continua presión sobre sus reservas y que al mismo
tiempo ello había colocado al Uruguay ante una de las
más graves crisis financieras de su historia como país
independiente", dijo, durante una conferencia de
prensa en la residencia de Suárez, en la que participó
junto al ex secretario del Departamento del Tesoro de
EE.UU., Paul O’Neill.
Asimismo, el pasado viernes, Batlle valoró que ve más
cerca un acuerdo comercial con el Tratado de Libre
Comercio de América del Norte, (integrado por
Canadá, México y Estados Unidos) que con la Unión
Europea.
"Veo más cerca el acuerdo con el Nafta que el acuerdo
con Europa. Lo veo más cerca por una razón muy
sencilla: Europa está incorporando diez países más,
se apresta a incorporar después a Bulgaria y a
Rumania; van a ser 27 países", señaló.
Batlle añadió que "no cabe ninguna duda que después
que complete los 27 países (los europeos) van a
invitar a Ucrania, van invitar a Rusia, para hacer una
potencia mundial que tenga numéricamente una
dimensión territorial, de población y de mercado mayor
que la de Estados Unidos; a eso se encaminan, me
parece lógico, me parece bien", apuntó.
A cambio, subrayó: "nosotros tendremos que darnos
cuenta que nuestro mundo está en el Asia, que
nuestro mundo está en el Asia menor, como se
llamaba antes, en Irán, que nuestro mundo está en
Canadá, Estados Unidos y que nuestro mundo está en
América y que hacia allá tenemos que caminar y
cuanto más rápido, mejor", concluyó.