JORGE GONZALEZ VIERCI
JUAN PABLO CORREA
Dirigentes y asesores de las principales cámaras
empresariales del país compartieron en su mayor
parte los anuncios para el año próximo realizados por
el equipo económico el viernes pasado, en la medida
que apuntan a lograr una reactivación de la economía
y, en general, estuvieron de acuerdo con las
estimaciones oficiales sobre las principales variables
macroeconómicas, aunque dejaron entrever dudas
con respecto a la meta de déficit fiscal, ubicada en
1,5% del Producto Interno Bruto (PIB).
REACTIVACION. Edmundo Macchi, tesorero de la
Unión de Exportadores, dijo a El País que "en general
los anuncios son compartibles porque el objetivo es
bajar el desempleo, aumentar los ingresos de la gente
e impulsar la reactivación". En este sentido, destacó
los anuncios de que realizarán llamados para efectuar
concesiones, la intención de reanimar el crédito, el
mantenimiento del orden de las cuentas fiscales y el
impulso a una reforma del sistema tributario.
"Esperemos que los anuncios no sean una simple
expresión de buena voluntad como está pasando cada
vez más seguido" señaló.
Macchi se mostró de acuerdo en que el ajuste en las
retribuciones de los funcionarios públicos y pasivos
debe ser cauto, porque "es lo razonable". Agregó que
"el déficit fiscal se explica por los salarios públicos, las
jubilaciones y los pagos de deuda y para seguir
cumpliendo con los compromisos es necesario hacer
un ajuste en las primeras dos variables". "Aunque no
lo dijo, el ministro Alejandro Atchugarry dio a entender
que el ajuste será por debajo de la inflación, lo que
nos parece correcto", comentó.
Por otra parte, destacó las referencias hechas por el
presidente del Banco Central del Uruguay, Julio de
Brun, sobre el funcionamiento del sistema financiero,
en el sentido de que deberá basarse en la solidez y
liquidez que consigan las propias instituciones, y que
se fortalecerá con la creación de un seguro de
depósito y la actitud vigilante de la autoridad monetaria
para supervisar a los bancos y dar asistencia de
liquidez en situaciones puntuales.
Al respecto, Macchi dijo que "eso es importante,
porque la economía necesita un sistema financiero
fuerte, claro y limpio, donde se evite lo que pasó en los
últimos meses, en los que se dilapidó dinero de todos
los contribuyentes en bancos insolventes".
En cuanto a las metas macroeconómicas, Macchi
expresó que la caída de 2% a 3% del PIB "puede ser
aceptable luego de un año tan malo como 2002".
En relación a las cifras de devaluación e inflación,
cercanas al 27%, "parecen correctas, aunque me
preocupa que la meta de inflación".
"En los últimos tiempos, mensualmente no ha
superado el 1%, así que para el año que viene debería
ser de no más de 12% o 15%. Me da miedo que estén
planeando hacer fuertes ajustes en las tarifas públicas
o que la emisión de dinero termine siendo superior a
lo previsto" explicó.
SALARIOS PUBLICOS. Por su parte, Roberto Villamil,
gerente de la Cámara de Industrias destacó que "una
de las cosas más importantes que se anunciaron es
lo relativo al ajuste de los salarios públicos y
pasividades". "Es la primera vez que se aborda el tema
con tanta honestidad desde el Poder Ejecutivo,
diciendo que el dinero no alcanza para todo. Esto
refleja el sentir del sector productivo", consideró.
"Me pareció muy bueno el tema de las concesiones y
que efectivamente se concreten en los primeros
meses del año, como manera de dinamizar la
inversión en un momento de crisis. También es
destacable la iniciativa de ir a buscar otros
mecanismos originales para el financiamiento del
sector productivo. Este es un aspecto clave" puntualizó
Villamil.
En cuanto a las metas trazadas por el gobierno,
expresó que "en la medida en que no hay ningún
shock externo adicional, pienso que son objetivos
alcanzables".
"En la Cámara de Industrias llegamos a estimaciones
bastante similares en cuanto a las metas
macroeconómicas, con una diferencia en el déficit
fiscal, que creemos que va a estar rondando el 2%
anual", dijo Villamil.
CUMPLIR CONTRATOS. María Dolores Benavente,
asesora de la Cámara Nacional de Comercio y
Servicios, opinó que "resulta particularmente
alentadora la visión del ministro acerca de que se
debe considerar a la economía nacional como un todo
y no en forma sectorial y más en momentos en que el
corporativismo prima debido a las típicas presiones
redistributivas luego de cuatro años de recesión".
"Se destaca, asimismo, el compromiso asumido por el
ministro de respetar los contratos y los derechos de
propiedad y ello en relación a posibles
refinanciaciones generales de deudas. La Cámara
siempre ha tenido una conducta muy clara a este
respecto: los contratos son la ley entre las partes y
deben respetarse. Esta consideración debería hacerse
extensiva también a las presiones que existen para
que el BROU refinancie a cierto tipo de deudores en
forma genérica", agregó.
Sin embargo, manifestó su preocupación porque no se
profundizó en los aspectos institucionales de la política
de ancla monetaria. "El banco central es a la vez el
rector de la política monetaria, pero también el
regulador de los bancos, de los seguros, de los
fondos de pensión, de las bolsas, de las calificadoras
de riesgo y ese es un tema no menor, porque puede
intervenir en esas áreas específicas no con objetivos
propios de estas, sino con objetivos de política
monetaria y eso resulta muy peligros", advirtió.
La economista valoró que se haya reiterado la voluntad
de reformar el Estado. "Este anuncio es consistente
con el que días pasados realizó el presidente de la
República y abre una esperanza a un castigado sector
privado que está deseoso de ver señales como esas",
explicó.
"La flexibilidad observada en la aprobación de nuevos
instrumentos —como el fondo lechero— para acercar
los inversores institucionales a los buenos proyectos
debería repetirse en otros casos tales como posibles
certificados representativos de inversiones para
exportaciones, o fondos de tierras o fondos ganaderos
o del sector turístico", opinó Benavente.
DEUDA PUBLICA. Cristian Bolz, presidente de la
Cámara Mercantil del País, valoró que "lo más positivo
es que se anuncia que se cumplirán con los pagos de
deuda pública". Sobre las metas macroeconómicas
anunciadas dijo no tener objeciones fundamentales.
"Es real que existe una cierta mejoría en la confianza
que se traduce en mejores cifras de depósitos y
reservas pero es algo muy tenue. Acá los dos
aspectos fundamentales son que se debe acelerar
todo lo vinculado al financiamiento y atacar el déficit
fiscal lo que no se puede hacer con nuevos tributos
sino que debe realizarse con una reducción real del
tamaño del Estado", opinó.
Bolz dijo que desde el sector empresarial se percibe
que efectivamente puede darse una mejoría en la
situación económica sobre mediados del próximo año
a impulsos fundamentalmente de los sectores
agroexportadores y que la temporada turística se
perfila como "levemente aceptable". Sin embargo,
advirtió que el endeudamiento público como
porcentaje del Producto Interior Bruto es sumamente
alto y que los vencimientos de deuda pública del año
próximo condicionarán mucho las perspectivas.