Washington - Un contratista de la construcción de 55 años es el poseedor del billete ganador del sorteo de Navidad de la lotería estadounidense Powerball, que lo hizo acreedor a 315 millones de dólares, la suma más alta para un único vencedor en la historia norteamericana.
"Sólo quiero darle las gracias a Dios por permitirme elegir los números correctos, o dejar a la máquina elegirlos", dijo el afortunado ganador, Andrew Whitakker, en referencia a las máquinas que seleccionan la apuesta de manera automática.
Whitakker, de la localidad de Scott Depot, en West Virginia, relató que al enterarse del extraordinario pozo de la lotería decidió gastar 100 dólares en billetes, uno de ellos con la serie vencedora 5, 14, 16, 29, 53 y el powerball 7.
El hombre -que aseguró que no es un apostador habitual- eligió asegurarse inmediatamente 170 millones de dólares como todo premio (111 millones después de los impuestos), en vez de embolsar en 29 cuotas anuales los 315 millones.
La vocero de la agencia de las loterías, Nancy Bulla, dijo que Whitakker le reveló que piensa donar la décima parte de su premio a la Church of God (Iglesia de Dios), de la que el ganador es seguidor.
Whittaker compró el ticket en la pequeña localidad de Hurricane, unos 30 kilómetros al este de Charleston. Sonriente y vistiendo un sombrero de cowboy, el ganador de la lotería dijo que compartirá el dinero con su familia y probablemente invertirá parte en sus negocios.
El Powerball, que se juega en 23 estados del país y en el distrito de Columbia -que engloba a la capital, Washington-, es la principal lotería estadounidense.
El pozo original de 280 millones de dólares despertó la fiebre de los apostadores, por lo que el monto se terminó por elevar hasta 314,9 millones poco antes de que se extrajeran los números, el miércoles por la noche.
Antes de este fabuloso premio, el pozo más alto había sido de 295,7 millones de dólares en julio de 1998, mientras que el premio más alto de la historia del país -363 millones- se sorteó en mayo del 2000 en los estados de Michigan e Illinois. ANSA