El presidente electo de Brasil, el Luiz Inacio Lula da Silva, y el mandatario saliente, Fernando Henrique Cardoso, expresaron hoy, en un acto en el que fueron homenajeados conjuntamente, su compromiso con la transición gubernamental.
Lula, líder del izquierdista Partido de los Trabajadores (PT), quien recibió el premio "Personalidad del año" otorgado por la revista Istoé, recordó que conoce a Cardoso antes de que fueran fundados los partidos políticos en los que militan, hace más de diez años.
Lula, quien asume el gobierno del próximo primero de enero, agregó que a pesar de haber tomado caminos políticos diferentes "el hecho concreto es que el proceso de transición será un nuevo marco en la política nacional", el cual deberá llevar a que "la política sea más civilizada".
Por su parte Cardoso, del Partido de la Social Democracia Brasileña (PSDB), también recordó que por primera vez vió a Lula en su sindicato de los trabajadores metalúrgicos cuando él realizaba una encuesta, e insistió que ambos se formaron en la lucha política al final de la dictadura militar (1964 y 1985) en la que muchos murieron y fueron torturados, dijo.
"Ya tuvimos más divergencias en el pasado y hoy veo tantas convergencias en la pasadas semanas que hasta me quedo feliz", bromeó Cardoso en el acto que lo condecoró como "Brasileño de la década".
El proceso de transición entre el gobierno saliente y el equipo designado por el mandatario electo se viene llevando a cabo en un ambiente de absoluta cordialidad, a tal punto que ha sido considerado como modelo en Brasil.
AFP