El Partido Nacional decidió hoy apoyar la fusión de tres bancos suspendidos, como forma de superar la crisis bancaria que sufre el país desde inicios del año, informó a la prensa el senador Luis Alberto Heber.
Después de la reunión del Directorio partidario, en una improvisada rueda de prensa, Heber dijo que el nacionalismo apoya el proyecto de ley impulsado por el gobierno con dos objeciones.
La primera, destacó el senador consiste en que "que el Estado no tenga que poner más plata de la que ya puso para auxiliar a esos bancos" y la segunda,"que la operativa del (nuevo) banco no se lleve parte de los ahorros" ya depositados y reprogramados voluntariamente por la mayoría de los depositantes.
La decisión del Partido Nacional , que hasta el 2 de noviembre formó parte del gobierno de coalición, se suma a una decisión similar adoptada hoy por el Encuentro Progresista-FrenteAmplio y asegura la amplia aprobación de la iniciativa gubernamental.
EP apoya con objeciones proyecto de bancos suspendidos
El Encuentro Progresista-Frente Amplio (EPFA) decidió hoy apoyar con condiciones el proyecto para fusionar tres bancos suspendidos y superar la crisis bancaria.
El senador Rofolfo Nin Novoa, portavoz de la agrupación parlamentaria del EPFA, dijo a la AFP que la propuesta realizada por el gobierno "es la menos mala de las alterantivas que se han presentado" para los bancos suspendidos, descartando el cierre y liquidación de esas instituciones.
"Hay un generalizado apoyo crítico al proyecto, lo que quiere decir que ponemos algunas condiciones y que queremos mejorar algunas de las iniciativasdel proyecto", destacó el legislador.
Las prinicipal condición mencionada por Nin fue "que la nueva institución no se privatice en el primer año de su creación, sino que se aguarde un tiempo prudencial" y entre tanto continúe con el Estado como su principal accionista.
Además el EPFA quiere crear un seguro de depósitos "que le permita cierta estabilidad al nuevo banco que surja de la fusión, y a todo el sistema, si noserá imposible que los ahorristas depositen su dinero y lo mantengan".
Por otra parte, el EPFA pretende que la nueva institución que surja de la fusión esté controlada por una persona jurídica diferente a la CorporaciónNacional para el Desarollo, organismo estatal de derecho privado con malos antecedentes en la intervención de empresas.
Finalmente, fuera del tratamiento del proyecto, la izquierda reclamará al gobierno que se adopten medidas "para reactivar el aparto productivo, porque si no es imposible salir de la crisis", y que "semantengan las actuales políticas sociales, sin recortes".
"Estamos viviendo una verdadera emergencia", argumentó Nin.
El proyecto de ley que preparó el equipo económico del gobierno prevé la liquidación de tres de los bancos suspendidos, donde serán acreedores, además de los ahorradores, los poseedores de eurobonos, fundamentalmente del Banco Comercial, y el Estado, por el dinero que ha aportado en los intentos para salvarlos de la insolvencia.
Se prevé que en la liquidación que deberá hacer el Banco Central se tendrán activos por unos 1.600 millo nes de dólares y pasivos por alrededor de 1.800 millones. De esos fondos se realizará, se gún adelantó el ministro de Economía, Alejandro Atchugarry, una su basta o licitación de los activos sanos de las instituciones, que se calcula que pueden ser entre 1.000 millones y 1.200 millones, para dar transparencia a la fusión, porque será el mercado el que fije los valores de los papeles de los bancos quebrados.
El ministro anunció que habrá aportes de organismos financieros del exterior, entre ellos la Corporación Financiera Internacional, el Banco Mundial, la Corporación Interamericana de Inversiones y la Corporación Andina de Fomento por unos 100 millones de dólares, que será la principal fuente de liquidez del nuevo banco.
También se sumarán unos 80 millones de liquidez que están hoy en los tres bancos suspendidos.
Para el cuarto banco inactivo, el De Crédito, se aguarda la aprobación de un nuevo plan de negocios de parte del accionista minoritario, el Grupo de la Unificación del reverendo surcoreano Moon, que anunció una nueva aportación de capital.