Hugo Chávez, presidente de Venezuela, quinto exportador mundial de crudo, ordenó adoptar medidas extraordinarias para frenar el boicot petrolero opositor que cumplió dos semanas, comenzando por ordenar la importación de gasolina desde Islas Vírgenes.
La decisión fue tomada a pocas horas de cumplirse un plazo que los gerentes rebeldes de PDVSA establecieron el viernes, cuando afirmaron que Venezuela contaba con combustible para dos días en su mercado interno.
Como parte de una contraofensiva contra la huelga opositora que atacó el corazón de la industria petrolera, en los últimos tres días el gobierno asegura haber comenzado a tomar el control de sectores de la industria y logró exportar dos millones de barriles de petróleo, dijo el presidente.
"En los últimos tres días cuatro barcos se han llevados dos millones de barriles de petróleo en total y seguirán saliendo" anunció el mandatario en su programa dominical Aló Presidente, un programa que el mandatario dirige durante cinco horas.
Sin embargo, se trata de una cifra modesta si se considera que antes de la huelga el país exportaba cada día 2,5 millones de barriles en un solo día, 70% de ellos dirigidos a Estados Unidos.
"He dado instrucciones a PDVSA (la empresa estatal petrolera) para que comencemos a importar gasolina", dijo el mandatario en su programa dominical Aló Presidente, "dos barcos llenos gasolina vienen desde Islas Vírgenes, cruzando el Caribe", dijo.
El jefe de Estado argumentó que debido al "cuello de botella" que montaron los huelguistas, Venezuela saturó sus almacenes con "8 millones de barriles de petróleo acumulados" en sus depósitos.
Explicó que esa cantidad de crudo almacenado es "más de lo que produce Rusia en un día y un tercio de lo que produce la OPEP" diariamente, celebrando que el apoyo ofrecido por la Organización de Países Exportadores de Petróleo (OPEP) "no es sólo simbólico".
La medida es para "asistir temporalmente a PDVSA cuando fuese necesario enviar hidrocarburos a sus clientes" dijo, al enviar un mensaje de alivio a los clientes en el exterior.
Las exportaciones se frenaron por boicot que los huelguistas impusieron en los puertos, cuando los capitanes de los barcos de la Marina Mercante se negaron a mover sus buques, lo que saturó los centros de almacenamiento de la industria.
"Cuando se cierra un pozo se deja de producir gas que viene asociado al petróleo. Si el gas no es suficiente se para la refinería, hay que bajarlas de su nivel, como fue el caso de Amuay (300 km al noroeste, en el mayor complejo refinero del mundo, en Paraguaná)", prosiguió.
En lo que calificó de "Parte Triunfal" dijo que "el cuello de botella se formó por el autobloqueo naval, pero ya lo hemos roto y lo seguiremos rompiendo. El combustible interno fluye con regularidad hacia todo el país" dijo Chávez.
Añadió que la economía resistirá el embate opositor de los "traidores a la patria" -que el sábado recibieron el apoyo de cientos de miles en las calles- porque "tenemos 15.000 millones de dólares de reservas internacionales".
Chávez ratificó que las fuerzas armadas seguirán participando en la ofeniva para retomar el control de la industria petrolera. "Un comando militar asumió las instalaciones en algunos centros petroleros este domingo (...) estamos firmes en defensa de la Constitución", insistió.
Venezuela enfrentó el riesgo de ser multada con 6.000 millones de dólares por incumplimiento de sus contratos, debió declarar "fuerza mayor" por el paro y finalmente recibió de la Organización de Países Exportadores Petróleo (OPEP) una oferta para garantizar los suministros a sus clientes.
El país pierde entre 40 y 50 millones de dólares diarios por la huelga petrolera idenfinida.
Chávez denunció que la dirigencia de empresarios, líderes sindicales, capitanes de la Marina Mercante cometen "un delito y violan derechos humanos y el derecho al trabajo, las leyes del ambiente, la ley de seguridad del ambiente".
El tono firme de Chávez creció desde el viernes cuando radicalizó su advertencia al liderazgo de gerentes y capitanes de la Marina Mercante, cuando sus cuatro gerentes principales fueron despedidos.
"Si se tiene que ir el 80% pues se va el 80% (...) Si tenemos que contratar técnicos de otros países, cualquiera que sea, vendrán", advirtió.
AFP