El ministro de Economía, Alejandro Atchugarry, brindó ayer respuesta a la bancada de senadores del Frente Amplio sobre el cuestionario de trece preguntas a propósito del proyecto de ley bancaria que el titular de la coalición de izquierdas, Tabaré Vázquez, entregó al presidente Batlle el viernes anterior.
La reunión se realizó en la sede del Ministerio de Economía y participaron los senadores Danilo Astori, Alberto Couriel y Manuel Núñez. Según los tres legisladores se recibió "información completa" respecto a los requerimientos.
"Yo creo que estamos muy cerca, pero la fuerza política lo tiene que resolver; y lo tiene que hacer con la responsabilidad que significa que haya un sistema bancario que dé credibilidad. El punto clave es que puedan volver los U$S 1.000 millones que están en los cofres o los colchones, para dar crédito y empezar la reactivación productiva", sostu- vo el senador Couriel (Vertiente Artiguista).
ANALISIS. Fuentes frentistas dijeron a El País que la presencia de la delegación frentista fue acordada entre el ministro Atchugarry y Tabaré Vázquez, en una conversación telefónica que tuvieron previamente.
"Con las reuniones que tuvimos con el ministro de Economía, creo que nuestra fuerza política está en condiciones de poder definir (una posición) el próximo lunes. La información fue muy exhaustiva (...) y quiero agradecer públicamente la actitud de diálogo del ministro. Por eso siento que es una reunión extremadamente constructiva para nosotros y para el país", insistió Couriel.
Por su parte, el senador Núñez (Partido Socialista) opinó "que es muy importante" que el acuerdo "sea de todos los partidos políticos".
"Somos conscientes que una salida a través de la creación de un nuevo banco sale renga sin el apoyo de un partido político. Creo que la salida determina cómo va a funcionar la solución", puntualizó.
"Esta reunión es un avance", agregó.
Mientras, el senador Astori destacó la buena disposición del ministro para satisfacer las inquietudes que le hicieron llegar. El legislador, que preside la Comisión de Hacienda del Senado, indicó que el lunes se retomará el trabajo con el objetivo de definir la posición de la Cámara Alta. Está previsto que el plenario considere el proyecto a partir del jueves.
En cuanto a la reunión, fuentes frenteamplistas precisaron que algunos de los senadores que no comparecieron a la cita reclamaron integrarse a la delegación, como el caso de la senadora Marina Arismendi (Partido Comunista). Las fuentes aclararon que la composición de la delegación había sido fruto de un acuerdo, en el que Vázquez aceptó las sugerencias del ministro Atchugarry.
El Encuentro Progresista tiene tres órdenes de decisión que están trabajando en el tema: la Mesa Política, la Agrupación de Gobierno y los senadores que componen la comisión de Hacienda de la Cámara Alta.
EL PRIMERO. El senador Astori fue el primer dirigente importante del Frente Amplio en pronunciarse a favor del proyecto, al indicar que comparte la solución ya que es "ampliamente preferible a la peor, que es la liquidación".
"Este proyecto tiene que ser aprobado con el más amplio apoyo de todo el sistema. Estamos en un situación bastante similar a la de principios de agosto, cuando también opiné en esa oportunidad que lo mejor era que todo el sistema de partidos respaldara el proyecto" de fortalecimiento bancario. "Hoy pienso exactamente lo mismo", sentenció Astori.
"No podemos permitirnos un nuevo fracaso. Esta salida tiene que ser para durar. No podemos gestar un nuevo banco y que después no pueda operar en la práctica. Eso sería terrible para el país. Por eso hay que agotar esfuerzos para encontrar el mejor camino", agregó.
Sobre la posibilidad de venta del nuevo banco, Astori dijo que "es un tema de futuro" y confesó que no es lo que más le preocupa. "Lo que más me preocupa es que el banco funcione bien", fundamentó. Y dijo que la recuperación de la confianza se conseguirá con una buena gestión y nuevos instrumentos, como el seguro de depósitos o el seguro de cambio.
Consultado sobre qué entendía que le falta al proyecto, Astori fue tajante: "en materia de herramientas, sinceramente, ninguna (...). Creo que tiene mucha solidez desde el punto de vista jurídico".
Asimismo, dijo que la arquitectura jurídica del proyecto no dará lugar a la "ola de litigios" que han pronosticado diferentes actores.