La jueza argentina María Servini de Cubría tomó ayer declaraciones al banquero procesado por los delitos de subversión económica y asociación ilícita, Carlos Rohm, en base al cuestionario realizado por el juez José Balcaldi y la fiscal Cristina González por las actuaciones que llevan adelante para detectar la existencia de un presunto fraude en la operativa del Banco Comercial.
El cuestionario —que tiene entre 50 y 60 preguntas—, apunta a saber cómo se movía el banquero, quiénes ejecutaban sus órdenes en el Banco Comercial de Montevideo, qué pasó con los bonos del Banco Comercial por un valor de U$S 240 millones, y qué sucedió con los depósitos de U$S 160 millones que reclaman los ahorristas de la Compañía General de Negocios, entre decenas de preguntas. Es una investigación "que tiene varias puntas", dijeron los informantes.
Fuentes allegadas a la investigación judicial dijeron a El País que la jueza envió el exhorto a Balcaldi por el que le señalaba que los magistrados podrían viajar para presenciar la audiencia en la que le haría las preguntas que ellos formularon en el cuestionario. Sin embargo Balcaldi está cumpliendo el turno, lo que le impide legalmente salir del país.
Por tanto la magistrada argentina formuló ayer al banquero que está recluido en Buenos Aires desde enero pasado, las preguntas que los jueces uruguayos necesitan conocer para su investigación y las enviará por exhorto. Si Balcaldi y González quieren hacer nuevas preguntas deberán aplicar el mismo mecanismo.
Por ser tan extenso el cuestionario de diálogos que han tenido los magistrados uruguayos y argentinos se supo que no alcanzaría un día para tomar las declaraciones, sino que podría extenderse a dos o más audiencias.
La semana pasada, la fiscal argentina Alejandra Perrou estuvo nuevamente en Montevideo para traer unos exhortos en los que pidieron más información para la causa que se sigue en el vecino país.
Un mes atrás, Perrou y Servini se reunieron con los magistrados uruguayos para intercambiar información sobre la investigación. Servini solicitó a Balcaldi que le envíe algunos datos de la investigación que se ha seguido en Uruguay.
Rohm fue procesado por un delito de "una asociación ilícita y subversión económica en perjuicio de la economía nacional". En su sentencia, la jueza afirmó que el Banco General de Negocios y otras empresas constituían plazos fijos y los depositaban con carácter prendario en garantía de operaciones de préstamos que daba el Comercial en Uruguay, a empresas argentinas, vinculadas con los hermanos o al grupo.
Para la jueza, la situación de esas compañías era deficitaria, por lo que no podían devolver esa plata. Por eso dedujo que los préstamos se constituyeron en un beneficio para los Rohm y el Banco General de Negocios (BGN). Agregó que hubo una captación de depósitos, a nombre de empresas uruguayas, que entre el 13 de marzo y el 28 de noviembre del año último alcanzaron casi 24 millones de pesos argentinos. La jueza estimó que "valiéndose de otros bancos, el BGN transfirió dinero del Comercial a su sede para disimular su necesidad de liquidez".