El conflicto que mantienen los médicos especialistas de Salud Pública se agravó hoy porque el MSP no aceptó la condición impuesta en las negociaciones por los médicos de recibir, además de lo estipulado en los nuevos contratos, una partida de dinero adicional.
A raíz de este destendimiento entre las partes, la comisión parlamentaria que mediaba en el conflicto resolvió no intervenir más.
Los médicos aceptaron parte de la fórmula presentada por el Ministerio, como el pago de lo adeudado desde agosto y la situación de estabilidad laboral futura con la pauta de ajuste salarial similar al resto de los funcionarios públicos
Esta noche, el Sindicato Médico del Uruguay se reúne para analizar los pasos a dar.
Por su parte, ministro de Salud, Alfonso Varela, dijo en conferencia de prensa que "en este momento tenemos por delante una situación compleja desde el punto de vista asistencial".
Añadió que "el MSP ha asegurado la misma en la medida de sus posibilidades gracias al apoyo de las mutualistas (privadas) y de los (estatales) hospitales Militar y Policial y de la gran mayoría de los médicos que continúan trabajando".
En lo que respecta a la negociación Varela reiteró "la voluntad de diálogo y la exhortación a la reflexión en un momento tan difícil donde los aspectos económicos deben estar subordinados al interés general y a las posibilidades de la patria".
Alrededor de 2.100 profesionales de la salud (de un total de 3.500), incluyendo anestesistas, intensivistas, cirujanos, neonatólogos, imagenólogos, pediatras, médicos de emergencia, de puerta y de los servicio de asistencia externa, se mantienen en conflicto desde el lunes 2, después que el 16 de noviembre el MSP les anunció que les rescindía los contratos laborales.
El MSP argumentó entonces la imposibilidad financiera de hacer frente a un aumento salarial, algo superior al 20%, acordado por convenio entre las partes, comprometiéndose a ajustar las remuneraciones en idéntico porcentaje (1,1%) al que aplicará el gobierno para los funcionarios públicos.
Los servicios de obstetricia de nosocomios públicos de Montevideo están en serios problemas por la falta de anestesiólogos y neonatólogos, al punto que el Hospital Pereyra Rossel (especializado en ginecología y pediatría) debió derivar embarazadas y niños prematuros a servicios privados, al borde estos de sus posibilidades locativas.
El Sindicato Médico del Uruguay (SMU), a través de un aviso de prensa, afirmó el miércoles que "cada día hay más pacientes que no reciben cuidados médicos adecuados porque el MSP echó a dos mil médicos. Ahora en los hospitales no sólo faltan medicinas, jeringas, gasa, alimentos, ropa de cama; faltan también médicos".
Por eso, el SMU "reclama al MSP un ámbito serio de diálogo y negociación, como única forma de evitar una catástrofe sanitaria nacional".
Sin perjuicio de una generalización del conflicto, que puede decidir una asamblea del SMU, la situación tiende a agravarse en las próximas semanas con los vencimientos de los contratos con el Estado, el sábado 28, de los médicos del interior del país y de los profesionales de la salud mental, incentivados o contratados por el Patronato del Psicópata, indicaron fuentes gremiales.