Los países sudamericanos, reunidos en una cumbre económica, firmaron hoy un Acuerdo Marco destinado a unir el Mercosur y la Comunidad Andina de Naciones en una zona de libre comercio a la que se sumarían los países del caribe.
Las negociaciones para eliminar barreras tarifarias entre los seis miembros del Mercosur y los cinco de la Comunidad Andina de Naciones deberán empezar en las próximas semanas para concluir antes del 31 de diciembre del 2003.
El acuerdo podría dar a América del Sur mayor fuerza en las negociaciones con Estados Unidos para instaurar el Area de Libre Comercio de las Américas (ALCA), dijo el ministro venezolano de Producción y Comercio, Ramón Rosales.
Bajo el ALCA, cuyo lanzamiento está previsto para el 2005, todo el hemisferio, de Alaska a la Patagonia, sería una zona de libre comercio, excepto Cuba.
El acuerdo busca expandir el intercambio comercial entre el Mercosur y la Comunidad Andina, avanzar en la integración física de la región, promover inversiones y generar ventajas competitivas en el comercio dentro de la región y con países fuera del área.
Rosales dijo que su país procura la incorporación de naciones del Caribe al bloque extendido de Mercosur-CAN, de manera que el nuevo espacio económico se extendería por toda Sudamérica y parte de la cuenca del Caribe.
Sería el segundo bloque más poderoso del hemisferio, después del que forman Estados Unidos, México y Canadá.
El acuerdo está abierto a la adhesión de todos los miembros de la Asociación Latinoamericana de Integración (ALADI), que incluye a México y Centroamérica.
"La integración de la CAN con Mercosur mejorará substancialmente la posición negociadora de nuestros países dentro del ALCA", dijo Rosales.
Mercosur y la CAN han estado hablando durante años sobre la posibilidad de unirse en un solo bloque, pero el acuerdo suscrito hoy contiene un calendario de ejecución que obliga a sus miembros a cumplirlo.
"Las discusiones a nivel técnico han concluido y ahora se ingresa a la fase política", dijo Rosales. Fue el único representante que habló con detalles sobre el acuerdo.
Mercosur, compuesto por Brasil, Argentina, Uruguay y Paraguay, representa un producto interno combinado de casi un billón de dólares. Chile y Bolivia son miembros asociados del grupo.
Venezuela, Bolivia, Colombia, Ecuador y Perú constituyen la Comunidad Andina.
Los cancilleres de los dos bloques suscribieron el acuerdo, cuyos detalles finales fueron discutidos el día anterior.
Guyana y Suriname, cuyos cancilleres participan de la cumbre, han sido invitados a incorporarse a las negociaciones para eliminar tarifas.
"Este acuerdo marco es un compromiso que no llega a satisfacer todas nuestras expectativas, pero constituye la renovación de una esperanza", dijo Rosales.
La cumbre tiene lugar en medio de una atmósfera de turbulencias políticas y económicas en la región. Rosales dijo que la demora en alcanzar el acuerdo se debía también a la recesión mundial y sus repercusiones en la región, y a la crisis económica en Argentina.
En Brasil, la economía más grande de América del Sur, los inversionistas están inquietos con las tendencias inflacionarias, que vuelven a tocar las puertas del país, y las deudas en dólares contraídas por firmas privadas.
También hay preocupación por la lentitud con que el presidente electo Luiz Inacio Lula da Silva procede en la designación del equipo que comandará la economía. En las primeras horas del viernes, el valor del real continuaba declinante, había llegado a su valor más bajo en cinco semanas, y los compradores debían pagar 3,81 por dólar.
La instauración de una zona de libre comercio inter-bloques no parecía fácil y estaba rodeada de las mismas desavenencias que surgen cuando países pequeños negocian con aliados más poderosos.
Brasil y Argentina tienen una industria y agricultura más sofisticadas que los demás países de la región. Bolivia y Ecuador, por ejemplo, podrían querer seguridades de que sus mercados no serán inundados por productos de sus vecinos mayores. Eso amenazaría las economías más pequeñas y agravaría sus problemas ya graves de desempleo.
Rosales dijo que América del Sur deberá reconocer sus diferencias para lograr una mejor posición negociadora cuando llegue el momento de discutir su incorporación al ALCA.
AP