El secretario del Tesoro estadounidense, Paul O´ Neill, y el consejero económico de la Casa Blanca, Larry Lindsay, presentaron hoy su renuncia a sus respectivos cargos.
De esta manera se perfila una reestructuración en la guía de la economía estadounidense.
La dimisión de O´ Neill se hará efectiva las próximas semanas.
O´ Neill fue el primer exponente de peso de la administración republicana de George Bush que anuncia su intención de abandonar el cargo, pero supostura fue imitada poco después por Lindsay.
El secretario del Tesoro, que era administrador delegado de ALCOA, una gigantesca empresa de aluminio, había recibido críticas por su escasa capacidad de incidir sobre la economía estadounidense.
En una carta dirigida al presidente Bush, O´ Neill escribe: "fue un privilegio servir al país en estos tiempos difíciles. Le agradezco por esta oportunidad" .
Se especula que O´ Neill deje efectivamente el cargo entre fines de 2002 y comienzos de 2003, lo que aún no fue confirmado. (ANSA)
Renuncias fueron presionadas por Bush
El presidente George W. Bush estuvo detrás de lasrenuncias coincidentes del secretario del Tesoro, Paul O´ Neill y del consejero económico de la Casa Blanca, Larry Lindsay, dijeron fuentes oficiales.
Según las fuentes, O ´Neill habría sido invitado a renunciar y Lindsay habría sido presionado a hacerlo.
La salida de ambos funcionarios tomó por sorpresa a muchos analistas en Washington. (ANSA)