BOGOTA .Cada hora, 58 habitantes de América Latina y el Caribe abandonan sus países de origen para no regresar, según un estudio divulgado ayer por la organización colombiana Consultoría para los Derechos Humanos y el Desplazamiento (Codhes).
Según el estudio, un promedio de 1.388 personas por día —casi una por minuto—, 41.670 por mes y unas 500.000 al año se convierten en emigrantes.
Codhes advierte que en los últimos cinco años, Latinoamérica se ha convertido en la región de mayor crecimiento mundial en tasas migratoria.
Otros datos del estudio, apoyado por el Fondo de las Naciones Unidas para la Infancia (Unicef), indican que uno de cada 1.000 latinoamericanos se convierte cada año en emigrante.
En la última década, treinta millones de personas emigraron de la región; un seis por ciento del total poblacional.
Muchos se trasladaron hacia Norteamérica y Europa y, en menor proporción a los países vecinos, añadió el informe titulado "Niñez y Migraciones: deshaciendo futuro", en el que se califica de "alarmante" el éxodo latinoamericano.
El problema social y demográfico "es una de las consecuencias del empobrecimiento y el fracaso de las políticas públicas que imperan en la región", señaló Codhes.
"Es tal el impacto (...), que la División de Población del Departamento de Asuntos Económicos y Sociales de Naciones Unidas asegura que las migraciones en esta parte del mundo contribuyeron a que se redujera en 7,6 por ciento la tasa estimada de crecimiento de la población durante el decenio 1980-1990".
ARGENTINA. El estudio citó casos de algunos países latinoamericanos y precisó que entre 2000 y enero de este año, salieron de Argentina más de 160.000 personas, cifra que "rebasa ampliamente el cálculo promedio de 12.000 emigrantes anuales que se mantenía desde 1950".
Mientras tanto, entre 1996 y 2001 salieron de Colombia 1,36 millones de personas, y de Ecuador más de 1,5 millones entre 1999 y 2001.
En este último período, dejaron su país 600.000 peruanos y más de dos millones de brasileños.
El 75 por ciento de los emigrantes de Latinoamérica y el Caribe son hombres y mujeres mayores de 18 años hasta 40, y el 20 por ciento son niños y adolescentes, indicó la organización Codhes.
"No cabe duda de que la magnitud de las migraciones internacionales ha generado consecuencias sociales, económicas y familiares que afectan a un alto número de niños y niñas de la región, implicados directa o indirectamente en los fenómenos migratorios", expresó.
La migración también se registra dentro de los propios países, lo que "ha generado una masiva urbanización de las grandes ciudades latinoamericanas", sumado al desplazamiento forzado por causas de la violencia.
Tal es el caso de Colombia en la última década y Centroamérica en la de 1980.
El informe también desliza críticas hacia los países receptores de inmigración, en particular los desarrollados, y afirma que "no parece existir el suficiente interés de legalizar y regular emigrantes en los países desarrollados, o garantizar sus derechos laborales".
El estudio advierte que esta "alarmante ola de migraciones podría llegar a protagonizar una de las más graves crisis mundiales". EFE