Washington .- Al menos 18 personas han resultado muertas en EEUU como consecuencia de las tormentas de nieve y las bajas temperaturas que continuaron azotando una amplia franja del sur y este del país, desde Texas hasta el noreste de Nueva York.
Las autoridades atribuyen la mayoría de las muertes a accidentes de tránsito derivados de la acumulación de nieve y hielo en las autopistas y carreteras secundarias de los estados de Kentucky, Misuri, las dos Carolinas y Arkansas.
En Kentucky perecieron seis personas, tres en Carolina del Norte y un número igual en Misuri, dos en Arkansas, otras dos en Carolina del Sur y una en Tennessee, mientras que aún no se ha especificado en qué estado se produjo la última víctima.
En una amplia región del sur y este de EEUU alrededor de 1,6 millones de casas y negocios han quedado sin electricidad desde la pasada noche.
El temporal también obligó al cierre de miles de escuelas y ocasionó numerosos trastornos en la casi totalidad de las actividades diarias de esa franja, especialmente en la navegación aérea.
La nieve y el frío ocasionaron retrasos de hasta tres horas en los vuelos comerciales de varios aeropuertos, sobretodo en el National de Washington, La Guardia de Nueva York y en el internacional de Filadelfia.
Unos 3.000 pasajeros tuvieron que quedarse la pasada noche en el aeropuerto internacional Charlotte-Douglas, de Carolina del Norte.
Las compañías de electricidad de las dos Carolinas, Georgia y Oklahoma indicaron que en esos estados han quedado sin el servicio alrededor de un millón de familias, cifra que sube hasta 1,6 millones en toda la región oriental del país.
La nieve y el hielo acumulados en los árboles y los postes del tendido eléctrico ocasionaron graves daños a los sistemas de suministro.
En el sur, los equipos de emergencia de las compañías eléctricas se afanaron hoy por restaurar el servicio mientras los cables caídos seguían ocasionando nuevos cortes del energía.
Las tormentas que desde hace más de 24 horas afectan una docena de los 50 estados de EEUU, especialmente del este del país, han dejado una capa de nieve de entre 30 y 45 centímetros en zonas rurales.
El mayor cierre de escuelas se produjo en los estados de Oklahoma y Pensilvania, además de otros centenares de centros educativos en el Distrito de Columbia -donde está la capital de EEUU-, en los estados vecinos de Maryland y Virginia, las Carolinas, Virginia Occidental, Virginia, Tennessee, Kentucky y Nueva Jersey.
El Servicio Meteorológico Nacional anunció que las condiciones adversas del tiempo se mantendrán al menos durante 24 horas más en el este, y que a partir de entonces las cosas mejorarán paulatinamente, comenzando en el sur.
Las tormentas y las bajas temperaturas ocurren 16 días antes de que empiece oficialmente el invierno septentrional y en una época en la que generalmente no ocurren estos fenómenos.
En las últimas horas se acumularon unos 50 centímetros de nieve en el noreste de Nueva York y se prevén nuevas tormentas para el fin de semana.
En la ciudad de Washington, la mayoría de los empleados federales permanecieron en sus hogares, mientras que el presidente de EEUU, George W. Bush, aprovechó su habitual caminata de la mañana para sacar a sus dos perros a jugar en la nieve.
La casi totalidad de los trabajos de construcción al aire libre fueron suspendidos tanto por la acumulación de nieve como por las temperaturas árticas de unos seis grados centígrados bajo cero en la zona metropolitana de la capital de EEUU, que fueron aún más bajas en otras zonas.
En partes del noreste de Nueva York, y en numerosas regiones de los estados de Pensilvania y Nueva Jersey, hubo poca actividad laboral.
Unos 240 distritos escolares de Nueva Jersey cerraron sus puertas mientras que en la ciudad de Filadelfia todas las escuelas públicas y privadas suspendieron sus clases.
El gobernador de Carolina del Norte, Mike Easley, dijo que lo mejor que debe hacer la gente es permanecer en sus hogares, no arriesgarse a conducir automóviles y también evitar carreteras consideradas peligrosas, dada la acumulación de nieve y hielo en el pavimento.
En partes de Georgia las temperaturas descendieron a más de cinco grados centígrados bajo cero en medio de una persistente lluvia de aguanieve y granizo, que se sumó a la nieve. EFE