El número de personas desocupadas permaneció prácticamente sin cambios con el nuevo dato difundido en el día de ayer por el Instituto Nacional de Estadística (INE).
Los resultados de la Encuesta de Hogares de agosto-octubre indican que la tasa de desempleo a nivel del país urbano registró un incremento de dos décimas porcentuales, respecto del trimestre previo (julio-setiembre), situándose en 19,2% de la Población Económicamente Activa (PEA).
Este aumento de dos décimas prácticamente se neutralizó por la reducción que constató la Encuesta en la PEA, por lo que el número de personas desocupadas tuvo finalmente un incremento inferior a las 1.000 personas. Para el total del país urbano puede estimarse que el número de desocupados (esto es, que no tienen trabajo y buscan uno) ascendió a 234 mil personas.
En la comparación con el trimestre móvil previo se observa una disminución importante de los puestos de trabajo. El número de ocupados descendió en aproximadamente 13 mil personas respecto del período julio-setiembre.
La diferencia entre las cifras antes comentadas corresponde a la disminución de la PEA. Del análisis de los datos de la encuesta puede concluirse que las personas que perdieron sus empleos, o que estaban auto-empleadas y dejaron de trabajar, se retiraron del mercado de trabajo. Es decir, no buscaron un nuevo empleo.
La encuesta de hogares también relevó una caída superior al 20% real, corregida por la inflación, en los ingresos de los hogares del país urbano, en el último año.
DESEMPLEO. La tasa de desocupación se situó en 19,2% en el país urbano, un nuevo récord desde que se calculan las estadísticas. En el trimestre previo (julio-setiembre) la tasa se había incrementado casi en dos puntos porcentuales (respecto de junio-agosto).
En esta oportunidad, el aumento fue de dos décimas porcentuales, lo que está indicando que la diferencia entre el mes "entrante" al trimestre (octubre) y el "saliente" (julio) fue de seis décimas porcentuales.
De esta forma, se advierte un menor ritmo de crecimiento en la tasa de desempleo, aun cuando será necesario esperar los datos de los trimestres próximos para corroborar esta hipótesis.
En ese sentido, los efectos estacionales o zafrales juegan "a la baja" a la tasa de desempleo en el cuarto trimestre. El último trimestre del año es normalmente el de menor desempleo, debido a la mayor actividad derivada de las compras de fin de año, etc.
Pese a que el dato de julio-setiembre hizo pensar en que el desempleo podía ubicarse rápidamente en valores de 20%, ello eventualmente podría acontecer en los primeros meses de 2003 (o, inclusive, al segundo trimestre del próximo año), donde la estacionalidad juega en sentido contrario. Y en la medida que la actividad económica permanezca en la fase recesiva.
EMPLEO. Probablemente más importante que el dato de desempleo, en el trimestre agosto-octubre resalta la reducción observada en los empleos. Como se advierte en el cuadro adjunto, la tasa de ocupación (calculada sobre los mayores de 14 años) disminuyó en siete décimas porcentuales para el total del país urbano, lo que representa aproximadamente 13 mil puestos de trabajo menos que en julio-setiembre.
La pérdida de empleos se concentró prácticamente en Montevideo, ya que en el interior urbano (localidad de 5.000 habitantes y más) fue casi marginal.
Las principales reducciones de puestos de trabajo en la capital se produjeron para los hombres menores de 25 años, y para las mujeres de 25 años y más.
ACTIVIDAD. El segundo aspecto a resaltar de los últimos datos de la encuesta es el descenso producido en la PEA. A diferencia de lo que se observó en el primer semestre del año, donde el número de personas activas permaneció relativamente estable, a partir de los trimestres cerrados en agosto se produce una disminución relevante, de casi 40 mil personas que "abandonan" el mercado de trabajo, más pronunciada en Montevideo.
Parte de estas personas pueden ser desocupados "desalentados" que cesan en su búsqueda de trabajo, porque creen que no van a encontrar.
La duración media del desempleo se ubica en 33 semanas para Montevideo y 30 semanas para el interior. En ese sentido, la duración para los desocupados de Montevideo se ubica por debajo de los guarismos del primer semestre e, inclusive, de 2001, lo que sugiere un comportamiento de "desaliento".
Por el contrario, en el interior urbano la duración del desempleo ha aumentado, por lo menos en lo que respecta al primer semestre del corriente año.
Fuerte caída de ingresos
n Un tercer aspecto relevante en los datos difundidos corresponde a la caída de los ingresos de los hogares. El ingreso promedio mensual de los hogares urbanos se situó en $ 11.831 en agosto-octubre, un 20,7% inferior en términos reales (corregido por la inflación) al mismo período de 2001.
Los datos indican una aceleración de la caída de los ingresos de los hogares, compatible con la reducción del empleo que se está procesando.
La disminución del ingreso promedio fue más pronunciada para los hogares de Montevideo (22,9% real) que para los del interior urbano (16,0%).
En Montevideo, el ingreso medio de los hogares se estimó en $ 14.000. Mientras un 20% de los hogares montevideanos no supera los $ 5.732, otro 20% cuenta con ingresos superiores a los $ 19.964. Por otra parte, la mitad de los hogares de la capital no superan los $ 10.500 como ingreso mensual, dice el INE.