Los habitantes de Europa podrán elegir a cualquier empesa del continente para que les provea energía eléctrica o gas natural
Al cabo de años de difíciles negociaciones, los 15 países de la Unión Europea acordaron hoy abrir totalmente sus mercados energéticos a la competencia a partir de 2007, hecho que mejorará la eficiencia del sector y que, antes o después, hará bajar los precios de la luz.
El punto clave del acuerdo es que los consumidores domésticos -de hecho las familias- podrán elegir el operador al que pedirle energía eléctrica o gas natural a partir del 1 de julio de 2007, mientras que en el caso de los consumidores no domésticos esa opción entrará en funcionamiento antes, o sea el 1 de julio de 2004.
"Es un día histórico no sólo para las empresas sino también para los consumidores", comentó Bendt Bentsen, vice-premier de Dinamarca, país que mantiene la presidencia de turno de la UE, destacando la importancia de un acuerdo que en efecto era desde hace años una de las asignaturas pendientes más importantes en Europa.
Tras el acuerdo de hoy, el multimillonario negocio de los servicios de luz y de gas queda abierto a las leyes de la competencia: las empresas más eficientes y con precios inferiores serán sin duda alguna las elegidas por los consumidores y por lo tanto las que sacarán la tajada mayor del negocio de la energía.
En los últimos años la cuestión no había progresado sobre todo a raíz de las resistencias de Francia, que se oponía a la apertura del mercado energético, posición que se había manifestado muy duramente en la cumbre europea de Barcelona de marzo pasado, donde el capítulo sobre la energía acaparó muchas de las discusiones entre los líderes.
En esa ocasión Francia había dado un "sí" limitado sólo a la fijación de una fecha para la apertura sólo de las empresas (que cubren el 60-70 por ciento) del total del mercado, dejando en cambio fuera a los consumidores privados.
Comentando el acuerdo alcanzado hoy en Bruselas, la comisario europea para la Energía, Loyola De Palacio, se declaró muy "satisfecha", precisando que el pacto no pone en discusión el hecho que el de la energía es un servicio público.
"Una de las consecuencias del acuerdo -añadió De Palacio- es que los sectores más débiles de la sociedad estarán más protegidos".
ANSA