El gobierno federal emprendió el lunes la llamada "Operación Rescate", destinada a detectar y brindar asistencia médica y alimentaria a niños en estado de desnutrición, luego que una docena de criaturas murieran en las últimas semanas por esa causa en Tucumán, una empobrecida provincia del norte argentino.
La campaña está dirigida por Hilda "Chiche" González, esposa del presidente Eduardo Duhalde, a cargo de los programas sociales del gobierno.
El principal objetivo es visitar casa por casa los sectores más humildes de esta provincia, una de las más afectadas por el incremento de la pobreza y la marginalidad social que se registra en la Argentina a partir de la pasada década. En esas visitas se detectará y brindará atención a niños con problemas de desnutrición, que a menudo no son llevados por sus padres hasta los centros hospitalarios.
Unas 1.200 personas, incluyendo centenares de médicos, enfermeras y asistentes sociales, participan de esta campaña, que cuenta con el apoyo logístico del Ejército, que suministró vehículos y un hospital de campaña.
En un principio se estimó que las tareas de detección de niños con problemas de desnutrición duraría esta semana. Pero se cree que se prolongará bastante más.
Las noticias de que niños estaban muriendo por desnutrición sacudió al país y provocó indignación en el gobierno del presidente Duhalde, cuyos portavoces aseguraron estar enviando puntualmente, mes a mes, ayuda financiera, alimentos y especialmente leche, con destino a los niños. Hubo denuncias de que la administración del gobernador provincial Julio Miranda habría incurrido en actos de negligencia y aún de corrupción.
"Nosotros vamos a dejar todos los programas sociales funcionando en el país", dijo la señora de Duhalde.
El más importante de esos programas, emprendido en junio, contempla la entrega mensual de 150 pesos (unos 43 dólares) a dos millones de jefes y jefas de familia desempleados. AP