El futuro gobierno de Brasil espera duplicar el comercio del país con Estados Unidos, pero negociará un acuerdo comercial con Washington sólo como parte de la debilitada unión aduanera Mercosur.
Un cercano colaborador económico del presidente electo de Brasil, el izquierdista Luiz Inácio "Lula" da Silva, dijo ayer jueves que la tarea número uno del comercio exterior es "refundar y fortalecer" al Mercosur, el tercer bloque comercial del mundo y al que también pertenecen Argentina, Paraguay y Uruguay.
"Pero necesitamos seguir adelante e impulsar el comercio bilateral con Estados Unidos ... Nuestra iniciativa estará en el ambiente del Mercosur, tenemos un compromiso ahí", dijo Aloizio Mercadante a la Cumbre Empresarial Latinoamericana que se celebra en Río de Janeiro.
El bloque comercial sudamericano ha estado pasando por tiempos difíciles, debido a la agitación económica que han vivido sus cuatro países miembros en el último año.
Sobre el comercio bilateral con Estados Unidos, Mercadante, un senador electo que está a cargo de los asuntos internacionales del Partido de los Trabajadores de Lula, dijo que el intercambio podría duplicarse en cuatro años, desde los actuales 30.000 millones de dólares anuales.
"Lo que vendemos a Estados Unidos ahora en un año es lo que Canadá exporta en 10 días", precisó Mercadante.
Difíciles conversaciones con el ALCA
Previamente, Mercadante puso en claro que las conversaciones entre el Mercosur y Washington deben separarse de la negociación propuesta por Estados Unidos para establecer una Area de Libre Comercio de las Américas (ALCA) para el 2005.
Mercadante reiteró la postura expresada por muchos funcionarios brasileños de que los países latinoamericanos, más pobres que Estados Unidos, y especialmente Brasil, no debe bailar al son de América del Norte en las negociaciones del ALCA y deben proteger sus intereses comerciales.
"Seguiremos adelante con las conversaciones del ALCA de una manera dura", dijo.
"Por ahora, las reglas las dictan los países ricos. Estamos obligados a jugar béisbol, cuando lo que sabemos jugar es fútbol. Pero aprenderemos la manera", dijo Mercadante.
El jueves, el actual ministro de Agriculgura brasileño, Marcus Pratini de Moraes, dijo que el próximo gobierno debe avanzar en la exigencia brasileña de un recorte en los subsidios agrícolas de Estados Unidos a medida que negocia el ALCA, que sostuvo no es factible sin un acuerdo justo sobre la agricultura.
Brasil, el mayor productor mundial de café y azúcar, considera que los subsidios hacen a sus productos menos competitivos.
El ALCA, que debe unir a 34 países americanos en una zona de libre comercio para el 2005, es la pieza central de la política de comercio exterior de Bush.
Sin embargo, Brasil ha mostrado sólo un apoyo tibio hacia la idea, bajo el argumento de que sus productos tienen que permanecer competitivos según el tratado.
En el mismo evento, el subsecretario del Tesoro de Estados Unidos, Kenneth Dam, trató de dar impulso a la confianza en el ALCA y a lo que llamó la disposición de Estados Unidos de encontrar un tratado aceptable para todos.
"No tenemos en mente una calle de un solo sentido. Todo estará sobre la mesa", aseguró Dam. Sin embargo, transfirió la culpa de los altos subsidios a la exportación a otros países y puso en claro que Washington no podía recortar los suyos ahora.
"Hemos propuesto la eliminación de todos los subsidios a la exportación. Todo lo que necesitamos es que Europa esté de acuerdo en ello", dijo. Explicó que los subsidios en la Unión Europea, de unos 60.000 millones de dólares anuales, son tres veces más altos que los de Estados Unidos.
Al sugerir que Brasil y Washington deben trabajar juntos para convencer a Europa de que recorte los subsidios, el funcionario también dijo que cree que el ALCA "será aprobado en el 2005, pese a algunos desafíos".
Reuters