DOMINGO 10 de noviembre de 2002- Año 85 -Nº 29188
Internet Año 7 - Nº 2298 | Montevideo - Uruguay
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Anticipo frentista: lo que vendría

EN más de una oportunidad hemos recordado las sabias palabras escritas por nuestro director, el Dr. Washington Beltrán, en memorable editorial titulado "Ante dos mundos". La motivación de esas reflexiones fue la realización del balotaje entre los doctores Batlle y Vázquez, que tendría lugar dos semanas más tarde. Los deplorables episodios vividos en ocasión de la reciente huelga municipal, hacen muy oportuna una nueva reproducción de lo escrito por el Dr. Beltrán, a apenas dos domingos de la lamentable jornada cívica del 31 de octubre de 1999, ahíta de agresividad y en la que habían aflorado, descarnados y violentos, el atropello y el insulto a los votantes de los partidos tradicionales, la intolerancia ideológica y el dogmatismo irrespetuoso de la opinión ajena, con mucho resentimiento a cuestas.

Estos fueron los aleccionadores conceptos de nuestro director: "Su importancia —o sea, la de la segunda vuelta— trasciende de la elección del ciudadano que ha de presidir la Nación durante los próximos cinco años. Constituyen un verdadero plebiscito sobre nuestro destino como país, sobre cual queremos sea el estilo de vida, los principios de convivencia que rijan esta bendita tierra en el siglo que se iniciará. La disputa no es alrededor de un nombre, la controversia a definir es sobre el ámbito en el que queremos vivir, en el que queremos, sobre todo, vivan nuestros hijos, nuestros nietos, las generaciones venideras, si en ámbitos de libertad, de tolerancia, de respeto a la dignidad humana, o en ámbitos donde impere el miedo, rija implacable el fanatismo, y el ser humano quede reducido a la condición de triste guiñapo".

EN nada exageraba quien así orientaba lúcidamente a la ciudadanía. No ha sido necesaria una nueva elección, no se ha requerido que el Dr. Tabaré Vázquez ganara un balotaje, no ha sido preciso aguardar que el Frente Amplio accediera al gobierno, para verificar el pleno acierto de aquellas reflexiones, que eran, en puridad, una predicción sobrecogedora. Ha bastado —y sobrado— la huelga en la Intendencia montevideana, en el propio bastión frentista, para que todos los uruguayos pudiéramos observar, con tanto desagrado como alarma, la irrupción de la violencia y del patoterismo desembozado contra quienes solo cumplían su deber o trataban de ejercer su derecho.

EL deber, como jerarcas de la IMM, de cumplir sus funciones, de tratar de resolver el conflicto y de restablecer los servicios, y el derecho al trabajo. Derecho, este último, que quisieron ejercer no pocos funcionarios municipales, por cuya causa sufrieron insultos soeces, manoseos y otros destratos intimidatorios, sin excluir, en algunos casos, las agresiones de hecho. Es decir, con empleo brutal de la violencia física. Violencia física, además de la verbal —que una vez más se empleó contra el intendente Arana y también ahora, con impiedad aterradora, contra el señor De los Campos— que irrumpió asimismo, fiera y sin tapujos, no ya contra quienes querían trabajar sino entre los propios "compañeros" huelguistas y contra los dirigentes del sindicato, en asambleas que éste realizó en el Cilindro Municipal.

Se nos dirá que, con ser cierto todo ello y haberlo percibido toda nuestra sociedad, no deja de ser una expresión minoritaria, de unas decenas o docenas de energúmenos e inadaptados. Pero, aún dando de barato que así haya sido, ello no mejora la performance frentista en estos penosos sucesos. En todo caso, lo ocurrido pone de manifiesto una doble impotencia. La de las jerarquías frentistas de la Intendencia frente al sindicato y frente a los funcionarios cuyo derecho a trabajar no pudo ni supo hacer respetar, y la de los dirigentes de Adeom, que tampoco pudieron ni supieron controlar a esa minoría archiprepotente.

A ello se suman otros errores inadmisibles en quienes aspiran a gobernar el país. Así, el de haber firmado, en febrero de este año, en momentos en que los nubarrones de la crisis económica ya presagiaban inminentes tempestades, un convenio salarial de imposible cumplimiento. Se evitó, así, un encontronazo con el sindicato. Pero al precio, que podía descontarse, de precipitar en plazo breve el gravísimo conflicto que ahora se vivió y cuyos coletazos, ciertamente, no han concluido. No acreditaron, el señor Arana y su plana mayor, obrando complacientemente con Adeom y con la esperanza vana de que no pasara lo que tenía que pasar, ciertas dotes que deben tener los gobernantes, entre otras. A saber, ser previsores, así como obrar con serena energía y sin complacencias demagógicas.

Y, el Dr. Tabaré Vázquez, seguro candidato frentista, una vez más, a la presidencia de la República, tampoco se lució. No solo no respaldó a las autoridades de la Intendencia, como era su deber hacerlo desde que es el Frente Amplio el partido que allí gobierna, sino que se lavó las manos. Y, en algún momento, dio su apoyo al sindicato, expresando que los convenios deben cumplirse. Se olvidó, claro está, que este convenio era de imposible cumplimiento.

QUIERE decir, pues, que si gana los comicios del 2004, toda vez que se plantee un conflicto entre el interés general y uno o más sindicatos, el Dr. Vázquez optará por halagar a las dirigencias sindicales, sin variar su posición por el hecho de que éstas procedan violenta y prepotentemente. Bueno es, por consiguiente, que la ciudadanía vaya advirtiendo lo que le espera, a la vuelta de la esquina, si consagra en las urnas el triunfo de este dirigente político.

En fin, como no hay mal que por bien no venga, la huelga municipal nos deja una experiencia harto preocupante, junto a una enseñanza aleccionadora: la de que, como ocurrió en la España republicana —de 1931 a 1936— y en el Chile de Allende, los frentes políticos de partidos, grupos y grupúsculos de izquierda, son dominados por los sectores más radicalizados y extremistas. Los cuales, con su violencia instalada al lado del gobierno, arrasan los derechos ajenos e imposibilitan la convivencia civilizada y democrática. A la vista quedó, una vez más.


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