MAGDALENA HERRERA
El próximo fin de semana, el reconocido bailarín
argentino Iñaqui Urlezaga, primera figura del Royal
Ballet de Londres, estará junto a su compañía en
Montevideo, ofreciendo un espectáculo que recorre
desde la danza clásica hasta coreografías
contemporáneas. Se realizarán tres funciones en el
Teatro El Galpón, el viernes y sábado a las 21 horas, y
el domingo a las 18.30. "Estoy muy ansioso porque
nunca me presenté en Montevideo. Fui a Punta del
Este, pero siento que será la primera vez que
realmente voy a bailar para los uruguayos", señaló
Iñaqui Urlezaga en línea telefónica desde Buenos
Aires.
El espectáculo, denominado Iñaqui baila, viene de
realizar una exitosa gira por las provincias argentinas
que culminará justamente con las presentaciones
montevideanas. "Son las últimas funciones antes de
volverme para Londres", explicó el artista de 25 años.
Junto a la compañía Ballet Concierto, y la dirección de
Lilián Giovine y Esmeralda Agoglia, el bailarín ofrecerá
una puesta en escena que incluye clásico y moderno,
incluida una representación pop basada en
coreografía de Freddy Mercury, realizada por el
argentino Miguel Elías. Antes interpretará el Grand Pas
de Deux de Don Quijote, y Carmen con vestuario y
escenografía originales. "Yo soy un bailarín clásico,
género que busco mantener para no perder esa línea
académica que recibí a lo largo de toda mi vida. Intento
ser fiel a mi mismo y no me gustaría bailar únicamente
contemporáneo".
Tal afirmación no significa que el bailarín se sienta
más cómodo en uno u otro género. Con lo clásico
identifica su carrera y vida, y por otra parte le atrae
incorporar lo contemporáneo que ha ganado también
un espacio muy importante en el mundo de la danza.
"Sería una necedad que los bailarines clásicos no se
abrieran también a la danza contemporánea. Se debe
tener un gran cuidado cuando se baila porque son
estilos muy diferentes, pero también eso da una mayor
soltura y plasticidad".
CARRERA. Con 15 años Urlezaga alcanzó lo que muy
pocos bailarines logran a esa edad: integró el cuerpo
oficial del Teatro Argentino de La Plata, su ciudad natal.
Para ese entonces (comenzó a bailar a los 8), ya había
egresado del Instituto Superior de Arte del Teatro
Colón de Buenos Aires, y la Fundación del Colón lo
premió por su promedio 10, otorgándole una beca de
perfeccionamiento de un año en The School of
American Ballet.
Luego de formar parte del cuerpo oficial de La Plata, en
1993 ingresó al elenco del Teatro Colón, y para 1996
ya era primera figura del reconocido Royal Ballet de
Londres, compañía en la que Urlezaga baila hasta el
día de hoy. "Ingresar al Colón fue muy importante en mi
vida, porque me dio perspectiva y visión de lo que
quería para mi carrera. El salto a Inglaterra también
significó mucho porque abrió mi mente, y mi trabajo
alcanzó nivel internacional. Hubiera sido difícil lograrlo
desde Argentina. Las dos instituciones fueron muy
fuertes para mi: uno significó el inicio de mi vocación
como artista, y el otro, el inicio de mi carrera".
La repercusión internacional del artista lo llevó a
escenarios como el Bolshoi y el Covent Garden, entre
otros prestigiosos centros de ballet del mundo. Y a
Montevideo llega luego de dos funciones con
localidades agotadas, en el Teatro Colón.
En 1997, además, el bailarín fundó su propia
compañía argentina, denominada Ballet Concierto, con
la que se ha presentado en más de 60 funciones
desde su creación. "Casi no llegué a trabajar en mi
país porque me fui muy chico, a los 20. Mi nombre no
se conocía y a través de Ballet Concierto pude volver a
bailar aquí. Tenía nombre en Europa, pero nada en lo
que se refiere a Sudamérica. Empecé como de cero".
La compañía, que preferentemente recorre un
repertorio clásico, tiene como objetivo principal llevar
espectáculos como Don Quijote, Lago de los Cisnes,
Coppelia, El Corsario, entre muchos otros, a "todos los
sitios de nuestro país". "Desde el pueblo más chiquito
hasta las ciudades importantes, invitando, cuando la
programación lo permite, a participar a los estudiantes
de ballet de cada provincia, fomentando de ese modo
la danza en las futuras generaciones", explicó
Urlezaga.
En tan pocos años, el bailarín consiguió posicionar su
nombre tanto en Argentina como en el mundo. En su
país, lo señalan como el sucesor de Julio Bocca y a
nivel internacional se habla del artista como uno de los
seis bailarines más sobresalientes. "Por suerte logré
una muy buena respuesta en mi país. La gente me
sigue y en esta gira que realicé por las provincias, los
teatros estaban llenos. Creo que el público me siente
muy cercano, en una relación muy directa, como que
estoy dentro de la casa de la gente", aseguró el
bailarín.
Sobre sus colegas, no tiene más que muestras de
respeto. "No tengo problemas con ellos ni con nadie,
nada de lo que en este ambiente puede llegar a
suceder. Estoy muy tranquilo".
El futuro de Urlezaga continuará fuerte en el Royal
Ballet de Londres, para el que baila desde hace cinco
años, y planea una gira Sudamericana el año que
viene, con mayores pretensiones que la actual en
cuanto intentará llegar a todos los países. "Sé que la
situación en general es difícil, en Argentina lo es, pero
seguiré trabajando e intentando mejorar, progresar y
cumplir sueños todos los días", finalizó el bailarín.