Aunque el ingreso de vehículos y viajeros desde la
zona donde se produjo la aparición de aftosa
(Canindeyú en Paraguay y Mato Grosso en Brasil) se
produce muy esporádicamente a esta altura del año, la
Dirección General de Servicios Ganaderos incrementó
las medidas para evitar el posible ingreso del virus
causante de la fiebre aftosa.
Tras haberse conocido como sospecha la aparición de
bovinos con sintomatología compatible con fiebre
aftosa en una estancia dedicada al ciclo completo en
Paraguay, en la doble frontera con el Estado de Mato
Grosso, en Uruguay se reforzaron las medidas
sanitarias, igual que en el resto de la región.
Entre las herramientas que posee Uruguay para
prevenir el posible riesgo de introducción de
enfermedades como la fiebre aftosa, figura el sistema
de barreras sanitarias. Este elemento es un primer
freno para evitar la entrada de productos de riesgo,
como animales en pie, vegetales comestibles, plantas
y los derivados de origen animal. Las barreras
sanitarias, 18 en total, están ubicados en los
denominados pasos de frontera (2 en Artigas, 2 en
Salto, 1 en Paysandú, 1 en Río Negro, 2 en Colonia, 2
en Rivera, 2 en Cerro Largo y una en cada aeropuerto y
puerto).
Ya a fines del mes pasado, la Dirección General de
Servicios Ganaderos del MGAP ordenó el aumento de
la vigilancia epidemiológica a nivel de campo, pero
muy especialmente en los establecimientos que
limitan con Argentina y Brasil. En paralelo dispuso el
control de las personas, vehículos y objetos
provenientes del territorio paraguayo, de las provincias
argentinas de Chaco, Formosa, Corrientes y Misiones,
así como de los estados brasileños de Mato Grosso
(tanto del norte, como del sur), y Paraná.
Según detectó un relevamiento efectuado por los
corresponsales de El País a nivel de los pasos de
frontera de Artigas, Rivera, Colonia y Paysandú, las
medidas se cumplen al pie de la letra. En algunas
barreras se han puesto en funcionamiento los arcos
de desinfección, mientras que en todo el resto la
actividad preventiva se cumple con un aspersor de
mochila, cargado con el producto inglés conocido
como Vircon. Este químico pasó a sustituir a los
yodóforos y al ácido acético (el virus de la aftosa es
sensible al entrar en contacto), ambos eficaces contra
este microorganismo, pero no tanto como éste,
elaborado de Inglaterra. El mismo elimina a los
microorganismos a través de la destrucción de sus
células, basándose en una fuerte acción oxidante.
MINUCIOSOS. En el Puente Internacional General
Artigas, las revisaciones son minuciosas, según
confirmó Sandra Kanovich, corresponsal de El País en
Paysandú. Las acciones se centran en una profunda
observación del equipaje que portan los vehículos
provenientes de la zona problema, así como una
fumigación profunda. Fuentes de la barrera sanitaria
instalada en el puente que une las ciudades de
Paysandú y Colón aseguraron que el pasaje de
vehículos problemáticos "es poco frecuente y todavía
muy esporádico".
Igual de estrictos son los controles en el Puente
Internacional de Salto Grande (une Concordia con
Salto), según consignó Luis A. Pérez, corresponsal de
El País. El personal de barreras sanitarias puso en
funcionamiento los arcos de desinfección para los
vehículos más pesados, pero para los de menor porte
se utiliza el sistema de aspersores manuales.
Por su parte en Colonia, aunque el pasaje de
vehículos con matrícula paraguaya tampoco es
elevado, los controles se cumplen estrictamente,
según indicó Pedro Ramón Clavijo, corresponsal de El
País en ese departamento.
En esta barrera "son cuantiosos los decomisos de
vegetales y productos de origen animal en el Puerto de
Colonia".
En conjunto con funcionarios de la Receptoría de
Aduanas, en la semana que termina allí se procedió a
sendos decomisos de 5.000 claveles y 1.135 pajuelas
de semen bovino. También se incautaron 1.780
cánulas para inseminación artificial. El semen era de
toros de las razas Hereford, Aberdeen Angus y Braford.
RESPETO. Los controles en la cabecera del Puente
Internacional Bella Unión-Barra de Quaraí, se han
intensificado, según consignó Juan Edgar de los
Santos, corresponsal de El País en Artigas. Mientras
tanto, en la otra barrera sanitaria, el Puente
Artigas-Quaraí, se mantienen las revisaciones con las
mismas exigencias que en octubre del 2000, cuando
la Colonia Rivera fue sacudida por una epidemia de
fiebre aftosa, luego de más de 6 años de haberla
erradicado.
La mayoría de los turistas que vienen desde territorio
brasileño ingresan por este punto de control y se
siguen decomisando en las operaciones de rutina
diversos productos prohibidos (verduras, frutas y
carnes). Generalmente la población de Artigas,
recordando aquella desgracia vivida hace dos años,
respeta las disposiciones.
Siempre en observación
En las barreras sanitarias instaladas a la salida de
Rivera no se han constatado mayores irregularidades y
la tarea cotidiana se reduce a controlar el pasaje de
vehículos de carga y rodados particulares que pasan
con destino a Montevideo (Ruta 5) o hacia Cerro Largo
(Ruta 27).
Las barreras sanitarias y el Puerto Seco de este
departamento fueron visitados esta semana por
funcionarias del Departamento de Agricultura de
EE.UU., que se desempeñan en la Embajada en
Montevideo, en lo que sería una inspección calificada
como "de rutina", que también incluyó una visita a un
establecimiento ganadero, donde se vacunaban
terneros contra la aftosa, según pudo comprobar
Freddy Fernández Carranza, corresponsal de El País.
En Ruta 5, en la barrera ubicada a 12 kilómetros del
centro de la ciudad, el agua que contiene el rodiluvio
—que ya no se utiliza— genera múltiples reparos, en
momentos en que se insiste con la campaña de
prevención contra el dengue. Por dicha barrera pasan
diariamente miles de kilos de bananas, procedentes
de Brasil, con destino a Montevideo.
En la segunda barrera, instalada en Ruta 27, a apenas
un kilómetro de la planta urbana requisan,
básicamente, cebollas, boniatos y otros productos,
cuyo destino son localidades del interior del
departamento.