Argentina, Brasil, Paraguay y Uruguay, países fundadores del Mercosur, y sus socios Bolivia y Chile, anularán las visas de trabajo y de residencia en sus países mediante un acuerdo calificado como "histórico" por las autoridades.
Sin embargo, desde el gobierno uruguayo este acuerdo es observado con cautela, dado que el documento suscrito deberá someterse a un complejo proceso de análisis en cada uno de los países, explicaron a El País fuentes del Ministerio de Relaciones Exteriores.
Las fuentes precisaron que ese añalisis incluye que el proyecto sea refrendado por los respectivos Parlamentos de esos países, a excepción del de Argentina.
Los informantes recordaron asimismo que las conversaciones en torno a este asunto se remontan al año 1993, dos años después de que se concretara la firma del tratado de Asunción que dio nacimiento al Mercosur.
También recordaron que en aquel entonces el gobierno de Brasil fue uno de los que presentó mayores obstáculos a la aprobación.
Expertos en el tema dijeron que el entendimiento es "revolucionario" y plantea dificultades en su implementación, y el desafío de mayores controles al tránsito de delincuentes.
El secretario nacional de Justicia, Antonio Rodrígues de Freitas, dijo que el acuerdo será suscrito el viernes en la ciudad de Salvador, por los ministros de Justicia y del Interior de los seis países.
Freitas anotó que "Brasil respalda el libre tránsito de personas nacidas en esos países porque es una conquista histórica que incrementará la integración regional".
Señaló que solamente en Paraguay viven unos 380.000 brasileños, al igual que en Brasil existen decenas de miles de ciudadanos de las naciones del Mercosur, Bolivia y Chile, en algunos casos sin contar con las autorizaciones de residencia y de trabajo respectivas.
La existencia de indocumentados en la región "dio curso a la explotación de ciudadanos por parte de empresarios inescrupulosos e inclusive al trabajo esclavo".
Explicó que con la vigencia del acuerdo, que debe ser refrendado por los presidentes y los congresos de los seis países, se habrá logrado un gran avance hacia la integración de los pueblos.
Agregó que el acuerdo no solamente planteará la anulación de visas de permanencia, sino de autorizaciones de trabajo.
El convenio será suscrito el viernes tras ser presentado por Argentina y dará curso a la apertura de las fronteras para el libre tránsito de ciudadanos de las naciones que lo suscriban.
"Con la vigencia del convenio los ciudadanos de la región accederán a los mismos derechos civiles, residencia fija y autorización permanente de trabajo en la región", señaló.
Aclaró que el acuerdo no incorpora las obligaciones de servicio militar, es decir que los residentes en otro país no prestarán esa obligación en otra nación que no sea la propia.
Los residentes extranjeros tampoco podrán acceder al derecho de postularse para cargos políticos ni emitir su voto para la elección de autoridades. AP