Pekín - El XVI Congreso del Partido Comunista Chino (PCCh) comenzó hoy en el Gran Palacio del Pueblo de Pekín para elegir en los próximos días a un nuevo presidente y a los siete miembros del Comité Permanente del PCCh, máximo órgano de poder en China.
Asisten a esta reunión un total 2.114 diputados, que representan a 28 provincias y regiones autónomas de China, que debatirán también acerca de la línea política que seguirá el gigante asiático en los próximos cinco años.
Se espera que en este cónclave, el último que contará con Jiang Zemin como presidente, se introduzcan algunas enmiendas en la Constitución del país.
Entre ellas destaca la aceptación de empresarios capitalistas en el seno del Partido Comunista, lo que ha sido fuertemente criticado por la línea dura e inmovilista del PCCh, que argumenta que eso supone una traición a las esencias del comunismo que abogan por la supremacía de la clase trabajadora.
Si no hay cambios imprevistos, Jiang será sustituido por el vice presidente, Hu Jintao, de 59 años, de quien se espera continúe con la línea moderada de su antecesor y profundice en las reformas políticas y económicas que China deberá acometer para ocupar el lugar al que aspira en la escena internacional.
Actualmente existe "un gran divorcio" en China entre la clase gobernante y el pueblo, principalmente entre las generaciones más jóvenes que demandan espacios de libertad y democracia, por lo que si no se establece un puente entre ambas partes, habrá movimientos mucho más amplios y desestabilizadores que el de Tiananmen.
Para algunos diplomáticos occidentales, que comparan esta situación a la que se vivió en España en los últimos años de la dictadura franquista, esa es "la papa caliente" de Hu Jintao, quien podría poner en marcha -añaden los expertos- "un socialismo democrático con características chinas".
Aunque Hu Jintao será elegido en este Congreso, el primero del siglo XXI, el traspaso real de poderes no se hará hasta el 2003, posiblemente en marzo, según versiones que circulan en la capital china.
Jiang Zemin deja los cargos de jefe de Estado y de secretario general del Partido Comunista, al haber cumplido los dos mandatos permitidos por la Constitución pero conservará, casi con toda seguridad, el puesto de presidente de la Comisión Militar Central (CMC, máximo órgano castrense del país).
Con Jiang dejarán sus puestos el segundo y el tercer hombre más poderosos e China: el presidente de la Asamblea Nacional Popular (ANP, Legislativo), Li Peng, y el primer ministro, Zhu Rongji, el político que acometió con granéxito importantes reformas económicas y luchó sin descanso contra la corrupción. EFE