El príncipe Andrés, segundo hijo varón de la Reina Isabel II, culmina hoy al mediodía una corta visita a Montevideo, en la que conversó y alcanzó un alto grando de coincidencias con el presidente Jorge Batlle sobre las trabas que perjudican el comercio internacional.
El duque de York que parte hoy a Santiago de Chile, en tránsito hacia las islas Malvinas, donde los ex combatientes rendirán homenaje a los caídos en la guerra del Atlántico Sur de 1982, arribó ayer a bordo de un jet privado a la Base Aérea N° 1 de Carrasco. Allí fue recibido por el embajador británico John Everard y el director de protocolo de la Cancillería, embajador Ricardo Varela, y de camino a los automóviles que trasladarían a los visitantes hasta el centro de la capital, agradeció la presencia de los periodistas con un "thank you". No hubo, en esa oportunidad ni a lo largo de toda su agenda de la víspera ningún diálogo del miembro de la familia real inglesa con la prensa.
Desde la terminal aérea, el príncipe Andrés se dirigió a la embajada británica y desde allí, bajo una fuerte custodia policial se trasladó hacia la residencia oficial de Suárez y Reyes, donde estuvo reunido por espacio de media hora con el presidente Batlle y luego compartió un almuerzo en su honor, en el que participaron además, el canciller Didier Opertti y el embajador Everard.
En las inmediaciones de la casa presidencial se estableció un fuerte cerco de seguridad, con barreras que cerraban la circulación de vehículos por la avenida Suárez y una gran concentración de patrulleros y efectivos policiales.
Fuentes de la embajada británica informaron que la charla que mantuvo el príncipe con Batlle fue en términos "muy cordiales", que hablaron de las relaciones de comercio bilateral y del comercio internacional, y en particular sobre las perspectivas que presenta la próxima ronda de la Organización Mundial de Comercio (OMC) en Doha, y que tuvieron muchas coincidencias.
El miembro de la familia real inglesa se encuentra actualmente a cargo de la representación de la British Trade Internacional (BTI), una organización gubernamental destinada a impulsar el comercio y las inversiones británicas en el exterior.
Tras el almuerzo que se prolongó por espacio de dos horas, acompañado por el embajador, el príncipe se trasladó a la Plaza Independencia donde colocó una ofrenda floral al pie del monumento al general José Artigas, con una pequeña tarjeta impresa del Palacio de Buckingham. Allí lo esperaba para saludarlo, una delegación de marinos del buque auxiliar "RFA. Grey Rover", surto en el puerto de Montevideo.
Más tarde, participó en la inauguración de la exposición de artesanías "Hecho acá", en el predio del LATU, donde procedió a cortar la cinta en compañía del presidente Batlle y de la primera dama, Mercedes Menafra y luego realizó una recorrida por los distintos puestos de la muestra, demostrando particular interés por algunas obras y conversando con los artesanos.
El duque de York cerró su agenda de la víspera, visitando las instalaciones del British Schoools. Allí tuvo un encuentro con miembros de la colectividad británica y saludó y conversó animadamente con los niños del colegio.
Hoy, en horas de la mañana, mantendrá una reunión con representantes de compañías británicas en nuestro país en la residencia del embajador Everard.
Luego tiene programado realizar una visita al Hospital Británico, y desde allí se trasladará a la Base Aérea N° 1, para partir con su comitiva rumbo a Santiago de Chile.