El Ministerio de Ganadería, Agricultura y Pesca no descarta, al menos hasta el momento, la posibilidad de vacunar los bovinos de las seccionales policiales de Rocha desde las que no se puede mover ganado (segunda, tercera, sexta, quinta y novena), al haberse encontrado animales con Brucelosis hace unos 4 meses atrás. Paralelamente sigue impulsando un relevamiento en la zona, rastreando nuevos portadores, a la vez que a nivel nacional ya lleva analizados cerca de 20.000 sueros que conforman una muestreo de 80.000, levantados en las plantas de faena e involucrando a bovinos de todo el territorio nacional.
Uruguay se encuentra en una etapa de erradicación de la enfermedad desde que, pocos años atrás, dejó de inmunizar los animales menores al año con la denominada Cepa 19. En esta fase, los vacunospositivos deben ser enviados a faena obligatoria.
Los productores de Rocha están molestos con la secretaría de Estado y así lo plantearon en un encuentro celebrado días atrás en Lascano, en donde participaron ganaderos de todo el departamento, el titular de la División de Sanidad Animal, Dr. Hipólito Tapie (también varios técnicos), y el vicepresidente del Instituto Nacional de Carnes (Inac), Jorge Romero Cabrera.
El malestar radica en que, a nivel oficial, se siguen haciendo rastreos serológicos en las seccionales policiales en donde se encontraron animales positivos, pero no se ha resuelto aún una estrategia.
Los establecimientos son aislados y desde ellos no se puede mover ganado, salvo hacia las plantas de faena. Por otro lado, los que van remitidos a las ferias ganaderas, deben ir acompañados por un certificado acreditando que no son portadores de Brucelosis y los positivos quedan en el campo, incrementando la posibilidad de que contagien a los demás.
Por eso, buscando acelerar los pasos a seguir, el Instituto Nacional de Carnes promoverá una reunión con las autoridades del MGAP y los técnicos de la Dirección General de Servicios Ganaderos, buscando conseguir se resuelva rápidamente la situación con los menores perjuicios económicos para los productores.
RECELO. Toda esta situación ha provocado que exista un cierto recelo en los ganaderos a muestrear sus rodeos, ya que si se detectan animales positivos, el establecimiento es interdictado y no se puede sacar ganado. Por otra parte, las ventas de vientres están retraídas.
Fuentes vinculadas al sector productivo y que participaron en la reunión, explicaron que de las zonas afectadas "no está saliendo ganado hacia faena", primero porque "no todas las plantas reciben los animales positivos" y por otro porque "los frigoríficos ofrecieron entre U$S 0,35 y U$S 0,40 por kilo, un precio deprimido".
Las zonas problema tienen mucho ganado que está "sentido", porque sufrieron inundaciones en los campos, el invierno se hizo sentir, el ganado fue perdiendo estado y eso redunda en un precio bajo.
ESCUCHAR. La idea de promover este encuentro fue para escuchar opiniones de los propios involucrados, buscando en concenso la mejor forma de salir del problema.
Según confirmó el Dr. Hipólito Tapié al programa radial Alternativa Rural de CX 4, los animales positivos "serían entre 1.000 y 1.100" y desde su punto de vista, "lo ideal sería eliminarlos cuanto antes, a los efectos de evitar que contaminen al resto de los animales que son negativos a Brucelosis".
Por otra parte, el funcionario aseguró que "el MGAP no está descartando la posibilidad de vacunar" y aclaró que "no son tantos los animales positivos a sacrificar".
De los 47 establecimientos involucrados, "son pocos los predios que tienen un porcentaje elevado de animales positivos, donde habrá que plantear una estrategia diferente al resto y a los establecimientos de Rocha".
LO QUE HAY QUE SABER
La Brucelosis no tiene tratamiento, ni tampoco vacunas curativas. Las dosis inmunizantes, como era el caso de la denominada Cepa 19, son preventivas.
Son 47 los establecimientos que tienen animales con resultado positivo en los estudios serológicos. De ese total, son muy pocos los que cuentan con un número elevado de portadores.
Los bovinos a ser eliminados, es decir, que deberán enviarse a faena obligatoria, serían entre 1.000 y 1.100, según las estimaciones del Ministerio de Ganadería, Agricultura y Pesca.
La industria frigorífica paga esos ganados al valor de la manufactura, pero muchos pueden ser destinados al abasto local, porque consumir la carne no tiene riesgo para el hombre. Por consiguiente, los productores afectados insisten en que los valores de sus animales pueden mejorarse.