Uruguay se mantiene "atento", pero por el momento no cerrará sus fronteras, como ya lo hicieron Argentina y Brasil, frente a versiones de presuntos casos de aftosa en Paraguay.
El ministro de Ganadería Gonzalo González anunció que se va a esperar "que los organismos específicos de Paraguay confirmen si la enfermedad detectada cerca de la frontera (con Brasil) es o no aftosa".
"Estábamos al tanto del problema que había entre Paraguay y Brasil en ese sentido. Aparentemente es una enfermedad vesicular que no es aftosa. De todas formas, tanto Brasil como Argentina han tomado severas medidas precautorias", destacó González.
El gobierno paraguayo ha negado terminantemente que se traten de casos de aftosa.
González expresó que en estos días corresponde que Paraguay sea sometido a una auditoría por la comisión regional sanitaria, denominada PANAFTOSA, con sede en Brasil.
"Según nos ha comunicado el gobierno paraguayo, ellos están autorizando la auditoría", agregó el ministro.
El embajador paraguayo en Montevideo, Horacio Nogués, dijo a la prensa que su país sigue siendo "libre de aftosa con vacunación" y explicó que si bien los casos detectados muestran síntomas similares a los de la aftosa, no se trata de esa enfermedad.
También el diplomático anunció que Paraguay iniciará acciones contra Brasil y Argentina por las medidas precautorias que han tomado, pero no dio otros detalles.
González, en tanto, indicó que hay que ser "muy cautos" en estas circunstancias y señaló que Uruguay está protegido, porque el rodeo nacional tiene "un alto nivel de inmunización", ya que está vacunado contra la aftosa. De todas formas, sostuvo que "no hay que bajar la guardia" y destacó que la sola mención de la palabra "aftosa" en la región perjudica las negociaciones para la apertura de nuevos mercados cárnicos.
El ministro adelantó que técnicos uruguayos viajarán en las próximas horas a Paraguay para analizar la situación "in situ".
AP