CECILIA VIGNOLO EXPONE UNA INTERESANTE INSTALACION EN EL ESPACIO ENGELMAN OST
Una metáfora del deterioro
INSTALACION/Autor. Cecilia Vignolo.Lugar. Colección Engelman Ost,Rondeau 1426.Lun. a Vier. 15 a 18 hs.
Critica | Alicia Haber
Cecilia Vignolo, con 31 años, es una artista que a pesar de su juventud tiene ya una trayectoria firme en el Uruguay, habiendo realizado muestras importantes aquí y representado al país en envíos al exterior. Vignolo realiza instalaciones simbólicas muy efectivas y de contenido interesante e inquietante. Ha utilizado en sus muestras anteriores diversos materiales, entre ellos la cerámica que ella misma produce, objetos encontrados al azar, fotografías de gran formato, textos e inclusive elementos de su propio cuerpo.
En la instalación que ahora se exhibe en la Colección Engelman Ost, parte de un encuentro casual con respaldos de viejas butacas de un cine que encontró abandonadas y a las que recogió y les confiere un empleo diferente. Con esos elementos agujereados, descascarados, rotos, y en algunos casos totalmente desprovistos de su tapizado, elabora formas que interviene con alambres, dibujos, estructuras en cerámica, acero, paja de trigo, sus propio cabello, ventosas de vidrio, imanes, espéculos, barnices y témperas, ropa, fotos y juguetes.
Todo tiene que ver con el desamparo, la negligencia, el abandono, el desánimo, la orfandad y la defección. Lo que otrora fue valioso y respondió a una realidad de placer, gratificación opulencia y enriquecimiento cultural, como es el cine mentado a través de esas partes de sus asientos, es destruido por el olvido y el descuido así como sucede con otras realidades uruguayas. Los torsos en cerámica (gres) agredidos, cortados, tajeados e incompletos, subrayan esos mensajes. Los corazones partidos, agujereados y destrozados, aumentan aún más el sentido de la obra. Los vientres que han dado a luz a cactus hablan de lo espinoso y difícil. En todos los casos el vacío y la ausencia están mentados. Muchos respaldos muestran su deterioro visible que aparece como metáfora de entrañas. Todo apunta a otras situaciones dramáticas o tal vez a todo el Uruguay. Hay connotaciones mortuorias en esos respaldos que un colega ha comparado con lápidas.
Pero no todo es desánimo. Una forma circular, una especie de “cromlech” contemporáneo, realizada con los respaldos sin su tapizado, que lucen perfectamente lijados y depurados como si fueran un objeto de diseño escandinavo, se unen como apunte sobre la solidaridad y la posibilidad de actuar en conjunto frente a las calamidades.
Los respaldos, si bien están en un contexto inclemente, se vinculan con la figura humana y sus vivencias. El propio término que los identifica, se relaciona con otros significados posibles asociados a protección , amparo, apoyo, sostén, auxilio y descanso. De esa manera la fragilidad, la inseguridad y la vulnerabilidad, de estos tiempos de intemperie encuentran un elemento que puede resguardar. Vignolo abre una rendija a la esperanza.
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